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Alrededor de 1.600 personas de la comunidad indígena yanacona, asentada en el departamento del Cauca, se benefician con la producción y comercialización de este cereal, que se caracteriza por sus altas propiedades nutricionales.

El proyecto fue planteado como una estrategia para superar la extrema pobreza, la desnutrición y el déficit en la cobertura de las necesidades básicas, según lo explica Angélica Guerrero, ingeniera agrónoma y candidata a doctora en Agroecología de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira. La investigadora ha trabajado con el proyecto Quinua Cauca Regalías, ejecutado por la Fundación de Profesionales para el Desarrollo Integral Comunitario (Prodesic), para recuperar este cultivo ancestral.

La quinua hacía parte de los huertos y la diversidad de cultivos de los yanaconas, pero cuando no tuvo valor comercial la cambiaron por la siembra de cebada, trigo y papa. Después, producto de la violencia, gran parte de la comunidad fue desplazada.

Ahora el Cauca cuenta con 1.200 hectáreas de quinua sembradas en 13 municipios de la zona andina, ubicados entre los 1.800 y 3.200 msnm. En el corregimiento de Guachicono, municipio de La Vega ubicado a cinco horas de Popayán, los cultivos se encuentran a 2.400 msnm, son rústicos y resisten condiciones climáticas extremas, por tanto no erosionan el suelo y hacen uso eficiente del agua.

Con la entrega de semillas y fertilizantes orgánicos, el proyecto ha logrado que las personas de esa comunidad regresen a su territorio y establezcan cultivos de quinua. “Hemos trabajado de la mano con ellos, permitiendo que apliquen sus métodos tradicionales, dándoles a entender que es un cultivo lícito y mostrándoles sus ventajas nutricionales”, explica la ingeniera.

La agrónoma trabajó la parte técnica del proyecto dictando talleres para que la comunidad interiorizara el valor de la quinua, la importancia de asociar y diversificar los cultivos para controlar plagas, además de la manera de cosechar y almacenar el grano de manera aséptica.

Una vez establecido el cultivo, realizó un seguimiento de costos, que incluyó mano de obra, fertilizantes aplicados, control de plagas y enfermedades. Finalmente, cosechó, secó y trilló el grano para estimar el rendimiento, con ello se puso en evidencia que la producción por hectárea en Guachicono cuesta menos y es mayor que la alcanzada por países productores.

Mientras que países como Bolivia y Perú obtienen 700 kg por hectárea utilizando 12 toneladas de materia orgánica, la comunidad de pequeños agricultores yanaconas está produciendo entre 2 y 2,6 toneladas con el uso de media tonelada de materia orgánica.

En la caracterización de la población se resaltó el aporte de los mayores sobre cómo sembrar, pues la comunidad realiza semilleros para controlar las condiciones y vigilar la aparición de babosa, la única plaga que puede atacar la planta al inicio del ciclo.

Los yanaconas siembran quinua variedad blanca, que por ser dulce es la más apetecida, asociada con arveja y maíz. Se identificó también que en Guachicono se encuentra quinua de hasta dos metros de alto, mientras que en otros países alcanzan solo 75 cm de altura.

“Este cultivo consiguió involucrar a las familias, pues los niños cosechan junto a sus madres, una labor que reúne a la comunidad, fomenta la charla y la unión”, agrega la ingeniera.

Comercialización del grano

Los agricultores ya están comercializando su producto en el mercado local, en el que son reconocidos por sus prácticas de producción sanas y limpias.

El próximo paso es eliminar el intermediario organizando a los yanaconas para que tengan su propio canal de distribución, rentabilizándoles el negocio, pues mientras ellos venden un kilo de quinua a 4.000 pesos, en los supermercados se consigue una bolsa de 500 g a 10.000 pesos.

El objetivo a largo plazo es que la comunidad comercialice su propia marca de quinua orgánica, procesándola y haciendo diferentes productos, como compotas y coladas, como se hace en Bolivia y Perú, países en los que existe un mercado tecnificado que ha marcado su economía y mejorado la condición de vida de los productores.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la quinua es un alimento nutricionalmente balanceado que aporta en la reducción de factores de riesgo de enfermedades por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y anticancerígenas. También es el único alimento vegetal que reemplaza la leche materna, pues tiene todas las vitaminas, carbohidratos y aminoácidos esenciales.  Además, tiene las características para reemplazar alimentos como el arroz y el trigo.

Tomado de Agencia de Noticias UN.