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Escudo de la República de Colombia

El diseño y desarrollo de un soporte para baldosas en la etapa de curado, además de un separador para el embalaje, disminuirían daños en las baldosas, como manchas y quiebres.

En la fase de curado, las baldosas se dejan siete días a temperatura ambiente para que adquieran toda su resistencia física después de haber salido del molde, explica el estudiante Andrés Felipe Ossa Zapata, de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien desarrolló un sistema de soporte para las baldosas durante esta etapa de la producción.

“Trabajando con Casavecchia, empresa que produce pisos y enchapes en concreto, encontré que durante el proceso de curado las baldosas se están cuarteando y manchando porque no hay una óptima ventilación entre ellas”, agregó el diseñador.

El sistema desarrollado consta de una serie de pestañas de madera con tornillos de sujeción y un soporte en lámina de acero que se ajusta a cualquier tipo de guacal. Estas se inclinan, organizando y soportando las baldosas.

Las pestañas abarcan las mismas baldosas del sistema anterior pero las organizan de forma homogénea, conservando la misma distancia entre ellas (2 cm), con lo cual mejora la ventilación y evita que se presenten manchas o desperfectos en el acabado.

Además con este diseño se logra cubrir un área mayor tanto en las baldosas de 45 x 45 cm como en las de 80 x 80 cm.

El soporte funciona para todos los tamaños de guacal; por cada uno se ubican dos sistemas de pestañas, es decir un lado A y un lado B. En el caso de las baldosas de 80 x 80 cm, se utilizan las dos pestañas, porque son muy grandes y pesadas (30 kg). En cambio para las baldosas pequeñas se pueden manejar dos pestañas por baldosa; así, se pasa de 24 a 48 baldosas por guacal.

El sistema anterior utilizaba unos soportes superiores entre cada baldosa, los cuales no tenían una buena resistencia y además propiciaban el movimiento con el que se cuarteaban los bordes, sobre todo cuando se apilaban los guacales en la bodega.

“Con esto quedan más estructuradas, lo que evita que los bordes se choquen durante la fase de curado y el proceso de almacenamiento”, expresó el estudiante. Cuando pasan a fase de embalaje las pestañas se retiran y se pueden instalar en otro guacal.

Mejorando el embalaje

La optimización del proceso de embalaje estuvo a cargo del estudiante del mismo programa académico, Alejandro Lozano Castillo, quien explica que “había una dificultad con las baldosas de 80 x 80 cm, por su peso. Cuando el guacal está armado llega a pesar entre 500 y 600 kg; estos se transportan por vía terrestre, y el movimiento del vehículo genera roce entre ellas y fracturas. Por eso es necesario implementar un separador entre las baldosas para amortiguar los golpes”.

Como una solución, los operarios utilizaban tiras de polietileno de un metro con las que recubrían las baldosas y luego las aprisionaban. Sin embargo gastaban mucho material y tiempo y además la labor física del operario era agotadora.

Por eficiencia de costos y tiempo, el estudiante Lozano continuó trabajando con el material en una densidad más alta, con el que diseñó un elemento dentado. Este aprovecha la separación entre baldosas que genera el sistema de pestañas y abarca 4 baldosas cada uno.

Los operarios pueden elaborar el objeto dentado cortando el polietileno con una plancha troqueladora qe acero galvanizado. El costo de cada uno es de 75 pesos, que resulta económico si se considera que todo lo que se pone en el guacal cuando se embala no se recupera.

Con este nuevo desarrollo se reduce el tiempo de producción, ya que antes debían cortar las tiras con tijeras, lo que demoraba cerca de una hora, mientras con la plancha se obtienen cuatro en el mismo tiempo. Lo mismo pasa con la implementación, ya que no deben poner una a una las tiras en cada baldosa, sino agarrar cuatro al mismo tiempo.

“Quisimos intervenir en la reducción del esfuerzo de los operarios, las baldosas son muy pesadas y su empaque requiere mucha energía, hay un riesgo latente de ocasionar lesiones en el operario o fracturas en la baldosa”, señala el estudiante.

En los traslados se llegaban a partir cerca de tres baldosas por guacal. El elemento dentado es flexible para ajustarse a cualquier tipo de separación, y además amortigua el golpe.

Estos desarrollos, dirigidos por el docente Boris Alejandro Villamil, de la U.N. Sede Palmira, pretenden estandarizar procesos de embalaje, que a futuro se pueden plasmarse en manuales que servirían para la capacitación de nuevos operarios.

Tomado de Agencia de Noticias UN.