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Una metodología diseñada en el Laboratorio de Productos Naturales Vegetales del Departamento de Química de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) permite extraer, analizar y cuantificar en una hora la composición de cannabinoides y terpenos para usar en la industria farmacéutica.

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Durante un año se trabajó en dicho procedimiento, a través del cual la empresa Nhabix Pharmaceutics –que trabaja en convenio con la U.N. en esta investigación– avanzó en el proceso de registro de las semillas de 25 variedades de cannabis ante el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). 

“Para el registro es necesario proveer información sobre la composición y las características de las variedades. El ICA verifica la veracidad de esta información y otorga el certificado como ‘obtentor de semillas’. Con este trámite se puede empezar a sembrar y vender los materiales, por lo cual la metodología resulta fundamental para optimizar el proceso”, asegura Yasmín Valero, investigadora posdoctoral del Departamento de Química de la U.N.

El primer paso del procedimiento formulado consiste en extraer los componentes de muestras de flores, aceites y resinas, mediante un solvente, y luego se procesan a través de un cromatógrafo, que separa cada sustancia y comparar los resultados obtenidos con patrones de referencia importados –soluciones puras y de concentración ya conocida– para cuantificar aquellos de interés. 

“Realizamos múltiples análisis de cada muestra, observamos la respuesta del cromatógrafo y estudiamos la variabilidad estadística de los resultados; concluimos que la metodología resulta confiable y robusta. Después de conocer la composición sabemos cuáles pueden ser las aplicaciones potenciales y los horizontes comerciales de cada variedad”, explica la investigadora.

Dentro de las variedades desarrolladas se destaca la NHABIX CM, una composición química con un porcentaje importante de aceite en sus flores y un gran potencial para tratar el dolor. Con este aceite se preparó una solución oral que una médica oncóloga les administró a pacientes terminales en quienes ya no hacía efecto la morfina para reducir el dolor. 

“Con la solución, una mujer con cáncer de útero y metástasis en varios órganos alivió su dolor, pudo volver a dormir después de tres semanas y tuvo una mejor calidad de vida”, relata Cristian Camilo Díaz Merchán, gerente de Producción, Investigación y Desarrollo de Nhabix Pharmaceutics.

Oportunidades para el Valle

En la U.N. Sede Palmira también se promueve la producción de cannabis con fines medicinales. Allí se adelanta un ciclo de capacitaciones que incluyen el establecimiento del cultivo, manejo de plagas, poscosecha, transformación en productos con valor agregado y comercialización, entre otros contenidos dirigidos a la comunidad rural en el municipio de Jumbo (Valle) y al público en general. 

Como parte de un proyecto de extensión, el pasado domingo 24 de febrero se dictó la primera de 11 capacitaciones, con el fin de apoyar la generación de oportunidades económicas y alternativas medicinales en la vereda Miravalles.

“Proyectamos que algunos de los agricultores se dediquen a comercializar el cogollo de las flores de cannabis medicinal. Otros podrían asociarse en cooperativas para, por ejemplo, comprar la maquinaria de extracción de aceites terapéuticos”, explica Eduardo Ruiz Durantez, investigador principal del proyecto y profesor de la U.N. Sede Palmira. 

Agrega que al final del ciclo de capacitaciones se abordará la elaboración de al menos dos productos con valor agregado como bebidas, dulces, geles y pomadas: “el gramo de aceite de cannabis medicinal puede costar en el mercado internacional entre uno y cuatro dólares, que en términos agrícolas resulta un buen precio”.

A partir de los análisis fitoquímicos de cannabinoides y terpenos se identificará cuáles serían los productos más promisorios para el mercado, por sus características. 

Por otro lado, se busca proveer herramientas a la comunidad para que puedan tratar algunas de sus dolencias y malestares físicos a través de la marihuana medicinal. “Los compuestos cannabinoides se pueden utilizar para tratar la artritis, los dolores crónicos, ciertos tipos de epilepsia, trastornos alimenticios, esclerosis lateral amiotrófica, enfermedades neuropsiquiátricas e inflamaciones, entre 50 indicaciones terapéuticas identificadas”, resalta el profesor Ruiz, doctor en Farmacología.

Con su dirección, la metodología de este proyecto multidisciplinar y sus contenidos fueron formulados por los estudiantes Juan David Reyes Betancur, Harol Andrés Aguirre Corzo, Andrés Palomino Tovar, Ruby Yaneth Acuña Ariza, Fersain Alejandro Ariza García, Andrés Felipe Raigosa Valencia y Diego Alejandro Medina Sanmiguel.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

Publicado en Sede

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