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Mostrar el mundo de la genética desde otra perspectiva: la meta de Diana López

Bióloga y gran apasionada por la bioinformática es Diana Carolina López Álvarez, la docente que llegó a sembrar en los estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia – Sede Palmira (UNAL Palmira) el gusto por el mundo biológico que no se puede ver.

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Diana Carolina López recibió su nombramiento como profesora asistente poco antes de que iniciara la cuarentena ocasionada por el COVID – 19, sin embargo, ya hacía parte de la UNAL Palmira desde mucho antes, cuando se desempeñaba como profesora catedrática en asignaturas de posgrados de la Sede.

López es caleña, bióloga de la Universidad del Valle. Las áreas de la ciencia de la vida siempre le gustaron, y eligió su profesión porque durante su infancia estuvo bastante tiempo en contacto con animales, cuando su padre trabajaba en el zoológico de Cali. “Me gustaba esa visión del campo, de los animales, que con el tiempo cambió hacia la genética”, cuenta.

En su tesis de pregrado estudió la filogeografía de Iridosornis porphyrocephala, una tángara de montaña, desde el punto de vista genético, área a la que ha dedicado su formación y su trabajo. “Nosotros estudiamos genomas y nos damos cuenta de que almacenamos una gran cantidad de información, que a veces es compleja de analizar y abordarla para obtener preguntas significativas para los estudios”, expresa la docente.

La académica menciona que por esta razón se inclinó más por el manejo de los datos y cómo sacar información interesante de estos, pues se pueden tener volúmenes inmensos de datos de información biológica, y eso requiere aprender ciertos programas y procesos para analizar dicha información. Lo que nació como curiosidad se le convirtió en su diario vivir.

En la búsqueda de cómo aprender a manejar tanta información salió del país a cursar sus estudios de posgrado, pues en Colombia no existía en la época una oferta académica en el tema. Primero, una maestría en Sistemas de Información Geográfica, en la Universidad San Francisco de Quito, en Ecuador, en donde aprendió a analizar datos espaciales.

Posteriormente, gana una beca para estudiar un doctorado en España, pero el requisito era tener una maestría relacionada, por lo que se matricula en su segunda maestría: introducción a la investigación en Ciencias Agrarias y del Medio Natural, esta vez en la Universidad de Zaragoza, para aprender las herramientas que permiten llevar a cabo un proyecto de investigación.

En simultánea a su maestría, López ya estaba empezando a analizar los datos de su doctorado, también en Ciencias Agrarias y del Medio Natural, en la misma universidad española.

Terminó su doctorado en 2016 y regresó al país, en donde estuvo trabajando en el Centro de Bioinformática y Biología Computacional de Colombia. La profesora López ha desarrollado su actividad docente en la UNAL Palmira, Universidad de Manizales, Universidad Santiago de Cali y en la Universidad de Zaragoza.


Bioinformática y ciencias ómicas: sus áreas en la UNAL Palmira

La profesora Diana López tiene cerca de 13 años de experiencia en el uso de herramientas informáticas en la investigación en biodiversidad, y sus expectativas en la UNAL Palmira están enfocadas en seguir trabajando en el área, implementando nuevas metodologías para que los estudiantes puedan adquirir conocimientos en bioinformática.

López hace parte del departamento de Ciencias Biológicas, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, y tiene dos asignaturas a cargo: Ciencias ómicas en la agricultura e Introducción a la bioinformática para la agricultura.

Las ciencias ómicas están en auge, y tratan de la investigación y el estudio de los genes, proteínas y reacciones metabólicas y la interacción de estas. En primera asignatura, explica la docente, se muestran todas las herramientas nuevas y modernas para el análisis de grandes cantidades de datos, y abarca varias áreas, como la genómica, la metagenómica, la transcriptómica, la metabolómica y la proteómica.

“La idea es que vayamos dando a los estudiantes los primeros conocimientos para que ellos aprendan y entiendan qué es la genómica, cómo se analiza un genoma, cuál es la importancia de secuenciarlo, analizarlo e identificar cambios. Además, que aprendan a conceptos y herramientas para analizar esta gran cantidad de secuencias y datos que se generan día a día”, explica la profesora.

Por su parte, Introducción a la bioinformática para la agricultura es una asignatura nueva para pregrado, en donde, con herramientas más sencillas se les permite a los estudiantes acercarse a estos conocimientos modernos de la secuenciación y del análisis de las secuencias, que en estos tiempos de la virtualidad, cuando no se pueden realizar tantos trabajos en los laboratorios, se pueden realizar usando herramientas computacionales.

“La idea es dar herramientas para que vean el mundo de la genética desde otra perspectiva”, manifiesta la profesora López, “nosotros recibimos muchísima información para procesar, el genoma es como un rompecabezas que no entregan desarmado y que debemos ensamblar utilizando las herramientas bioinformáticas. Podemos pagar hasta para que lo ensambles, pero interpretar esa información es complejo y es lo que debemos aprender”, explica.

La aplicación de estas ciencias es importante en campo, fundamentalmente en el área de diagnóstico, pues a veces no se conoce lo suficiente sobre las variaciones de una planta para que dé un mejor rendimiento, o sobre las enfermedades, entonces se pueden secuenciar esos genomas para conocer el comportamiento genético de esos patógenos o cómo la planta reacciona contra estos.

Conocer esa información permite un diagnóstico rápido en campo para poder identificar las enfermedades o pensar cómo adaptar esas plantas, desde el punto de vista agronómico, a las condiciones a las que están sometidas. No obstante, esto es solo una parte de su aplicación, pues a partir de ese objetivo de conocer los patógenos, por ejemplo, se pueden averiguar otras cosas, cómo si está presente en otros países y sus características allá, explica la académica.

La profesora Diana López expresa que, aunque sus asignaturas son muy computarizadas, extraña la interacción en el aula de clase con sus estudiantes, y acompañar de cerca su proceso de aprendizaje. Sin embargo, resalta que siempre busca canales de comunicación que le permitan mantener una buena interacción mientras vuelven las clases presenciales.

 

Escrito por: Thalia Yumbla 

 

 

Visto 364 veces Modificado por última vez en Miércoles, 23 Septiembre 2020 22:36