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Jueves, 27 Junio 2019 20:50

Junto a universidades británicas, la U.N. sienta las bases para biorrefinería en Tumaco

Con los residuos de la pesca artesanal del municipio se pueden obtener 70 gramos de ácidos grasos volátiles por litro, por lo que tienen potencial para desarrollar productos como bioplásticos, biocombustibles, perfumes y componentes útiles en el tratamiento de aguas residuales.

Se trata de la concentración de ácidos grasos volátiles (AGV) más alta obtenida a partir de residuos de pesca hasta el momento en el mundo, según precisa la profesora Luz Stella Cadavid, de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira.

“Existe un gran potencial por explorar en este tipo de residuos en el ámbito de la digestión anaerobia –descomposición de material biodegradable a través de microorganimos y en ausencia de oxígeno–. El único referente similar que existía en la literatura científica abordaba los AGV en excedentes de atún, en los que se había encontrado una concentración menor, de 28 g/L”, explica la docente.

Por esta razón, trabaja en un proyecto conjunto con las universidades de Swansea y Southampton, del Reino Unido, en el que se buscan respuestas a dos necesidades principales: obtener productos con valor agregado a partir de las agallas y vísceras como fuente de recursos para comunidades de pescadores; y hacer una mejor gestión de residuos orgánicos.

Para hallar el potencial que albergan tales excedentes se tomaron muestras en la plaza de mercado de Tumaco y se llevaron a las instalaciones de la U.N. Sede Palmira. “Realizamos procesos de digestión anaerobia a escala de laboratorio –menos de un litro de sustrato– y a escala banco –más de 50 litros–”, detalla la profesora Cadavid. Además se identificaron las condiciones óptimas para obtener los AGV a través de reactores.

Una opción viable y necesaria

En laboratorios del Reino Unido se estableció la mejor técnica para separar y extraer los AGV. “Analizamos cinco posibles métodos. A través de membranas de silicona que actúan como filtros selectivos podemos purificar y separar los AGV de los otros componentes que se incluyen en etapas de fermentación anteriores. Esta es la alternativa con mayor viabilidad por requerir un menor gasto de energía y menos aplicación de químicos”, sostiene la doctora Yue Zhang, profesora de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Southampton.

Con esta información y otra adicional que se obtendrá con el avance del proyecto se sentarán las bases científicas para establecer una biorrefinería (instalaciones que de un modo sostenible transforman biomasa en un amplio espectro de productos), según afirma el doctor Jersson Plácido, investigador de la Universidad de Swansea y egresado de la U.N. Sede Medellín.

“Después de separar los AGV quedará un material residual que podremos utilizar para producir biogás. Nosotros proyectamos que una planta de biogás con la capacidad para procesar todos los residuos de la pesca artesanal de Tumaco no costaría más de 600 millones de pesos (200.000 dólares)”, afirma.

Según un informe de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), entre marzo y diciembre de 2017 llegaron a Tumaco 924 toneladas de pescado obtenido tradicionalmente, lo que representó el 9 % de la extracción artesanal del país en ese periodo.

Los investigadores afirman que para poder materializar el proyecto como una solución ambiental para el municipio es indispensable el apoyo de las instituciones y organizaciones que trabajan en el territorio.

En el Plan de Desarrollo Municipal 2017-2019 se expone que cada mes en Tumaco se disponen 2.000 toneladas de residuos, con un nivel de reciclaje precario y falta de separación en la fuente y tratamiento para el material colectado. El área urbana cuenta con una cobertura del 90 % en cuanto al servicio de aseo, mientras que en la zona rural no existen sistemas para la recolección, el manejo o la disposición final de los residuos, salvo por las poblaciones de Guayacana, Llorente, Espriella, Candelilla, Tangareal e Imbilí, en donde las comunidades, por iniciativa propia, adelantan estas labores.

Reino Unido, referente y aliado en digestión anaerobia

Según la doctora Zhang, en el Reino Unido existe una industria alrededor del manejo de residuos y la generación de energía a través de digestión anaerobia: “entre 500 y 600 empresas se dedican a esta actividad y juntas suman entre 600 y 700 plantas. Sin embargo la digestión anaerobia no es simplemente una tecnología de laboratorio pensada para la industria, sino que también podría aportar una gama de oportunidades para comunidades vulnerables”.

En esa línea, el doctor Plácido afirma que proyectos como el de Tumaco resultan esenciales para instituciones del Reino Unido, a la hora de ampliar el espectro de aplicaciones y soluciones proporcionadas por la tecnología, en la medida en que en esa nación insular no existen muchos conflictos similares en torno al mal manejo de residuos y la falta de fuentes de ingreso para las comunidades.

Estos motivos llevaron a los investigadores a formar equipo para aplicar a la convocatoria Newton Fund Institutional Links, a la cual Colciencias y el Consejo Británico aportaron recursos.

Con esos fondos se adelanta el proyecto, en el que actualmente se avanza en la socialización de los resultados alcanzados través de un workshop en la U.N. Sede Palmira. “Trabajamos con 60 personas entre estudiantes, investigadores, empresarios y otros actores que pueden estar involucrados en la implementación de la digestión anaerobia en el país. Queremos incentivar en ellos tal aplicación y por ello les pedimos que formulen propuestas para promover una legislación que impulse la tecnología, por ejemplo”, plantea la profesora Cadavid.

Los investigadores comentan que en el Reino Unido está estipulada una serie de incentivos en impuestos y créditos para las empresas que desarrollen procesos de digestión anaerobia, y se aplican sanciones más fuertes para aquellas que no realicen un correcto manejo y separación de residuos.

Tomado de: Agencia de Noticias UN.

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