Escudo de la República de Colombia
Viernes, 28 Junio 2019 13:33

Juguetes enseñan a manejar emociones y amar la naturaleza

Big Bang Block, un kit de productos para niños de entre tres y cinco años, incluye tres personajes desarmables –que representan la felicidad, la tristeza y el enojo– un tapete-rompecabezas doble faz, fichas para construir historias y un cuento que guía el juego.

Tres extraterrestres les cuentan a los niños del planeta las historias que han vivido conociendo la Tierra. Junto con el tapete, los brazos, piernas, cabezas y símbolos intercambiables de los personajes permiten que los niños ejerciten su motricidad gruesa, mientras que la interacción con los colores de las piezas ayuda a generar asociaciones para el desarrollo cognitivo.

Sami, de color amarillo, representa la felicidad; Luán, que es azul, evoca la tristeza; y Milú, el rojo, refleja el enojo.

“Elegimos extraterrestres para no promover un estereotipo físico de seres humanos en los personajes, además queremos que los niños entiendan que no es malo afrontar estos estados emocionales o exteriorizarlos; buscamos contribuir a su manejo desde edades tempranas”, afirma Melissa Pulido Sánchez, estudiante de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira.

Big Bang Block se concibió como una herramienta para la Cátedra de Paz, reglamentada en 2015 por el Gobierno nacional para implementarla en las instituciones educativas de preescolar, primaria y secundaria. A partir de las orientaciones planteadas por el Ministerio de Educación Nacional, entre los componentes designados para la Cátedra se seleccionó el cuidado del medioambiente y el manejo de las emociones.

Para ello, los tres personajes se complementan con un cuento y un tapete como herramientas para que los niños construyan historias de manera autónoma o en compañía de un adulto. Una cara del tapete, dirigida a niños de dos y tres años, muestra una ciudad en dos dimensiones, en la que actúan los personajes y ocurren las historias. La otra está diseñada para niños de cuatro y cinco años, y proyecta una ciudad con volumen, o en 3D.

“Del cuento se desprenden fichas sobre los espacios de la ciudad, que encajan en el tapete. Cuando se retira la ficha de las páginas del cuento quedan visibles moralejas sobre las cuales se desarrollan las historias. Big Bang Block incluye otras fichas para elementos como vehículos, herramientas y animales que completan los escenarios”, detalla la estudiante Pulido.

El juego ayuda a sensibilizar a los niños sobre factores ambientales como la contaminación por ruido, humo, olores, basura y vertimientos en el agua. Así mismo aborda referencias a la vida real y al entorno infantil, para que los menores se familiaricen con las plantas, pájaros, insectos, árboles, flores y las transformaciones de la naturaleza como la lluvia y la sequía.

Elaborando el juego con los niños

Big Bang Block forma parte del proyecto “Diseño universal al servicio de la calidad de la enseñanza para la paz”, en el que trabaja el Grupo de Investigación Ergonomía y Sustentabilidad, a cargo de la profesora Patricia Herrera Saray.

La concepción de la familia de juguetes se trabajó desde la asignatura Nodo Proyectual Diseño y Uso, dictada por la profesora Herrera y el docente Óscar Calvo, de la U.N. Sede Palmira.

Con sus compañeras Kelly Alejandra Mejía y Yenni Martínez Barco, cocreadoras del proyecto, la estudiante Pulido recopiló información sobre el desarrollo psicológico, físico y social de los niños, y además de la forma en que interactúan con sus juguetes, sus comportamientos y sus intereses.

Después de esta etapa se analizaron los productos existentes en el mercado, identificando las principales marcas y estableciendo una matriz que recopilara el funcionamiento de estos artículos.

También se trabajó con tres niños, potenciales usuarios del juego, buscando identificar cómo se relacionaban con este, y se analizaron los agarres y las medidas físicas adecuadas.

Antes del prototipo final se elaboraron cuatro versiones que se probaron con estos niños. “Creamos un protocolo para que los padres les preguntaran a sus hijos qué emociones les trasmitían los juguetes; una vez obtenida la retroalimentación, hicimos los ajustes necesarios”, explica la estudiante Pulido.

Los recursos para elaborar los simuladores y el prototipo provienen de la convocatoria Hermes de 2018 para el fortalecimiento de la investigación, abierta por la Facultad de Ingeniería y Administración de la U.N. Sede Palmira.

Big Bang Block incluye un manual de uso para entender las dinámicas del juego. Uno de los objetivos es que al final de cada sesión los padres o acompañantes simulen, como ejercicio de afianzamiento de los aprendizajes, una situación real en la que los niños apliquen las moralejas de las historias.

Tomado de: Agencia de Noticias UN.

Visto 28 veces