Escudo de la República de Colombia
Martes, 29 Octubre 2019 14:29

Caña de azúcar orgánica se cultivaría con menos agua

Por cada tonelada de caña de azúcar orgánica producida en un área cultivada del centro del Valle del Cauca se requieren menos de 155 m3 de agua, una huella hídrica inferior comparada con la de cultivos que usan agentes químicos, en los que, según estudios de 2012 y 2015, se requieren entre 200 y 240 m3 de agua por tonelada.

Esta investigación, realizada por Luisa Fernanda Ramírez Ríos, magíster en Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, corresponde a una primera estimación de la huella hídrica verde y azul en caña de azúcar en condiciones de siembra orgánica, proceso que se basa en la utilización mínima de insumos que no sean los recursos naturales.

En su tesis, la magíster estimó la huella de agua verde (lluvia sobre el cultivo) y la de agua azul (aquella superficial y subterránea usada para el riego del cultivo) en la producción de caña de azúcar orgánica en un cultivo sobre la cuenca hidrográfica del río Amaime, de la zona centro del Valle del Cauca. Los resultados de la huella hídrica verde fueron de 117,07 m3 de agua por tonelada y los de la azul de 37,44 m3/ton, para un total de 154,51 m3/ton.

Para estos cálculos, la investigadora consideró los lineamientos establecidos en el Manual de evaluación de huella hídrica para el proceso de crecimiento de un cultivo agrícola, a partir de la estimación de la “evapotranspiración de referencia”, es decir el agua que proviene de las precipitaciones o lluvias y del volumen de agua de riego aplicado al cultivo. Para ello utilizó el software Cropwat 8.0, desarrollado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Primero se registran los datos climáticos de estaciones meteorológicas cercanas al área de estudio, considerando las variables de precipitación, temperatura, radiación solar, humedad relativa y velocidad del viento.

Segundo, los parámetros del cultivo, que corresponden al periodo de siembra y cosecha; las fases del cultivo; la altura; el rendimiento y las áreas cultivadas, entre otros datos obtenidos a partir tanto del trabajo de campo como de información de la FAO, del Centro de Investigación de la Caña de Azúcar de Colombia (Cenicaña) y de la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar (Asocaña).

Tercero, los tipos de suelo del área de estudio, que comprende el agua disponible total, la tasa máxima de infiltración, máxima profundidad de las raíces y agotamiento de la humedad del suelo, según datos obtenidos de Cenicaña, Asocaña y la FAO.

Con base en esa información, el software Cropwat 8.0 –mediante procesos estadísticos y matemáticos– estimó que “la huella de agua verde aportó el 76 % del agua consumida por el cultivo, y el 24 % se atribuyó al uso consuntivo del agua desde una zanja o canal pequeño a cielo abierto que conduce agua para el riego y tres pozos de agua subterránea concesionados”, apuntó la investigadora Ramírez.

Alta demanda de agua

Según los reportes, el sector de la agricultura es el que demanda la mayor cantidad de agua para el desarrollo de sus actividades, con cerca de un 70 % de todas las extracciones de agua dulce en el mundo.

En el caso de la caña de azúcar, la demanda llevó a que agricultores del Valle del Cauca buscaran alternativas de abastecimiento, por lo cual existen en la región 1.548 pozos subterráneos para extraer agua, aunque estos a su vez afrontan problemas de escasez. Cerca del 63 % de los pozos del Valle están destinados a los cultivos de caña de azúcar, mientras que las comunidades solo se benefician del 8 %, según información de 2018 de la Representación Gremial de los Cultivadores de Caña de Azúcar Colombianos (Procaña).

Para próximas investigaciones, la magíster recomienda incorporar metodologías contextualizadas sobre la huella hídrica agrícola en caña de azúcar, considerando la sostenibilidad ambiental y económica, pues los análisis conjuntos de aspectos académicos, sociales, económicos, culturales, normativos, políticos, biofísicos y ambientales podrían aportar resultados hacia una antítesis, ya que los métodos para estimación de huella hídrica no contemplan criterios de integralidad que reflejen problemáticas existentes sobre la actividad agrícola.

Tomado de: Agencia de Noticias UN

Visto 222 veces Modificado por última vez en Jueves, 16 Abril 2020 18:45