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Martes, 19 May 2020 22:28

Biblioteca abierta: primer reto para los ganadores de la Maratón virtual de co-creación

El equipo ‘Samanes del saber’, conformado por 17 estudiantes y dos profesores del programa de Diseño Industrial de la Sede Palmira, fue reconocido como ganador del reto 5 de la Maratón de co-creación Universidad-laboratorio (UNALab), realizada entre el 24 y 30 de abril de 2020.

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La maratón virtual de co-creación es una apuesta de UNALab mediante la que se buscó incentivar la innovación y el emprendimiento de equipos de conformados por estudiantes, docentes y grupos de investigación de la UNAL con el fin de solucionar, mejorar o fortalecer diferentes procesos internos de la Institución.

La dinámica de esta competencia consistió en resolver cinco retos de interés institucional, y los equipos solo podían participar en un reto. El equipo ‘Samanes del saber’ fue el único equipo de la UNAL Palmira en competir en esta maratón. Presentaron su propuesta de solución al reto 5, llamado “Bibliotecas Palmira”, que buscó propuestas para incentivar el uso de los recursos y servicios bibliotecarios, por parte de la comunidad de la Universidad Nacional de Colombia, y así contribuir con los procesos de enseñanza y aprendizaje.

“Desde el año pasado con la asignatura de práctica académica ya veníamos trabajando con el Laboratorio de Co-creación para la Biblioteca UNAL Palmira, por lo que ya dos grupos de estudiantes habían revisado los servicios, los espacios y estábamos repensando la biblioteca, esto nos animó a reunirnos y participar en la maratón”, explicó el profesor José Eduardo Naranjo, director del equipo ‘Samanes del saber’.

La propuesta ganadora consiste en un plan estratégico proyectado a 12 años, con tres etapas en su desarrollo: la primera etapa, denominada ‘Biblioteca abierta’, está diseñada para desarrollarse en seis meses, y se enfoca en el Laboratorio de Co-creación. Gran parte de esta estrategia está ligada a la estructuración del ecosistema del laboratorio y, además, como su nombre lo dice, busca abrir la biblioteca al público, generando relaciones y sistemas de interacción con la alcaldía, secretarías, y colegios de Palmira y municipios cercanos.

La idea, de acuerdo al profesor Naranjo, es que se pueda hacer una integración de los estudiantes de la región y que la comunidad en general se apropie de la Universidad. “Al generar estos vínculos con quienes son nuestros posibles futuros usuarios podemos lograr que los estudiantes de primaria y bachillerato tengan sentido de pertenencia con la Sede y aspiren a ingresar, y también que seamos un soporte para su formación desde esos niveles”, dijo el académico.

Por esta razón, esta primera etapa más allá de la adecuación del espacio del laboratorio, busca establecer dinámicas para que la biblioteca sea un “escenario de encuentro de las alianzas de la Universidad con la región, desde la integración de nuevas tecnologías y plataformas de acceso a la información”, explica el equipo en su propuesta.

La segunda etapa se denomina ‘Biblioteca interactiva’ está pensada para desarrollarse hasta 2026, y se enfoca en la integración de nuevas tecnologías y la expansión de la actividad de la biblioteca a instituciones del sector público y privado.

Y finalmente, la tercera etapa llamada ‘Biblioteca inteligente’ se desarrollará hasta 2032, y con esta se busca responder a las tendencias mundiales, misión y visión de la Universidad y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, convirtiendo a la biblioteca en un “enlace entre la investigación y la aplicación del conocimiento en la cual se deben crear nuevas plataformas de acceso a la información sin importar el tiempo y el espacio en que se encuentren los usuarios”, exponen los miembros del equipo ‘Samanes del saber’.

Una semana para la elaboración de la propuesta

El reto se desarrolló del 24 al 30 de abril. Una semana antes, el equipo inició una vigilancia tecnológica a varias bibliotecas nacionales e internacionales, para conocer cómo se conectaban con la comunidad, su participación en proyectos culturales, las plataformas digitales y servicios que ofrecían. Además, realizaron una reunión con los funcionarios de la Biblioteca de la UNAL Palmira para conocer sus expectativas y recibir información de los servicios y recursos disponibles.

“Encontramos que las bibliotecas más desarrolladas son mecanismos de relación con los usuarios, se salen de ser bibliotecas en un espacio físico. Fue importante saber cómo funcionan las bibliotecas en el mundo para pensar cómo vemos la nuestra y aterrizar una propuesta a seis meses”, cuenta Lesly Nathaly Quevedo, integrante del equipo. De este análisis inicial salió el concepto de ‘Biblioteca abierta’.

El primer día del reto, el equipo tuvo una charla con un experto sobre los talleres de co-creación, el tercer día realizaron un laboratorio con profesores, estudiantes, egresados de posgrados, con el fin de levantar información sobre el usuario, los consumidores y su percepción de la biblioteca. El equipo realizó además la caracterización de los perfiles de usuarios y analizó las relaciones entre usuarios de la biblioteca.

“Pensamos que si queremos diseñar una biblioteca mágica, hay que diseñarla a largo plazo. El punto de giro del proyecto fue tener una visión a largo plazo de lo que el reto proponía, pues el reto planteaba proponer una solución a seis meses y nuestro proyecto está diseñado a 12 años”, dice Quevedo.

Cada etapa aborda la amplitud de servicios de la biblioteca y la apertura del público que recibe estos servicios y, por la dimensión del proyecto, tiene también sus propios objetivos específicos. En la propuesta se incorpora la visión institucional, desde la que se construyeron los objetivos y se planteó involucrar activamente a la comunidad universitaria en procesos de formación, investigación y extensión.

‘Samanes del saber’: ganadores del reto 5

En este reto tan específico sobre la Biblioteca de la UNAL Palmira, ‘Samanes del saber’ debió superar las exigentes métricas de evaluación establecidas para ser reconocido como ganador. La entrega de la propuesta fue un video o pitch de tres minutos en donde el equipo explicó en qué consistía su proyecto.

El premio consiste en que el equipo ganador de cada reto recibe 100 millones de pesos, de los que el 70 % están destinados a la implementación de la propuesta en los siguientes seis meses, y el 30 % restante, son recursos para el fortalecimiento del grupo de investigación o grupo de trabajo ganador.

Para el equipo, manifiesta Lesly Quevedo, es interesante que esta maratón les permite presentar su propuesta y además implementarla como grupo, de manera tal que hacen parte de todo el proceso, materializando sus ideas.

El siguiente paso, explica el profesor Naranjo, es concretar el plan de acción y definir cómo va a funcionar la implementación durante este periodo de aislamiento preventivo a causa del virus Covid-19. “Vamos a empezar con la dinámica más blanda que tiene que ver con metodología, plataformas y diseño de productos virtuales de la primera fase, mientras se definen aspectos del espacio físico del Laboratorio”, dijo el docente.

Por su parte, Dora Isabel Muñoz, directora de la Biblioteca de la UNAL Palmira, expresó que este tipo de actividades son importantes en la Universidad, pues aprovechan el talento de los profesores, estudiantes y grupos de investigación para solucionar necesidades de las dependencias. “Nuestra biblioteca encuentra actualmente en un proceso de remodelación de su espacio, por lo que este reto complementa esa modernización, permitiendo visualizar la biblioteca de otra manera y potencializar sus recursos y servicios”, puntualizó la funcionaria.

Escrito por: Thalía Yumbla Ruíz

Visto 255 veces Modificado por última vez en Martes, 19 May 2020 22:33