Escudo de la República de Colombia

Mostrando artículos por etiqueta: pregrado

Viernes, 01 Noviembre 2019 19:27

Luz ultravioleta desinfectaría frutas y hortalizas

Por su capacidad de eliminar patógenos, tales como bacterias y hongos, y contribuir al cuidado del medioambiente, la luz ultravioleta sería una alternativa al uso del cloro, el desinfectante más empleado industrialmente para alimentos.

Aceites farmacológicos, deshidratados de frutas para pasabocas, hojuelas de plátano con cúrcuma y otros 19 productos forman parte del catálogo con el que la Cooperativa Mutiactiva Agroindustrial Bioregión podría acceder a nuevos mercados, atrayendo compradores de centros económicos apartados.

  • csm AgenciaNoticias 20190311-01 01 c90f4da50f
  • csm AgenciaNoticias 20190311-02 01 167b6306cc
  • csm AgenciaNoticias 20190311-03 01 c7cd732a00
  • csm AgenciaNoticias 20190311-04 01 241ea759ef
  • csm AgenciaNoticias 20190311-05 01 46abf7440b
  • csm AgenciaNoticias 20190311-01 01 c90f4da50f
  • csm AgenciaNoticias 20190311-02 01 167b6306cc
  • csm AgenciaNoticias 20190311-03 01 c7cd732a00
  • csm AgenciaNoticias 20190311-04 01 241ea759ef
  • csm AgenciaNoticias 20190311-05 01 46abf7440b

En ese camino, la innovación en procesos, productos y estrategias comerciales sería una alternativa para esta organización que agrupa 105 familias de zonas rurales de los municipios de Ginebra, Jumbo, Dagua y Guacarí, en el Valle del Cauca. 

Así lo concluye un estudio del grupo de investigación en Sociedad, Economía y Política Pública (SEEP), dirigido por el profesor Alberto Martínez, de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, que considera el perfil productivo y agrícola de la zona. 

Como resultado de este análisis surge una propuesta de modelo de gestión que aborda desafíos de la ruralidad en Colombia como la falta de distribución de funciones en las asociaciones, el poco acceso al crédito y a la tierra, y el rezago de infraestructura para transportar los productos. 

“El modelo plantea mecanismos organizativos y administrativos que empoderen a comunidades rurales para obtener créditos, dialogar con el Gobierno y tener acceso a nuevas cadenas agroalimentarias”, asegura el profesor Martínez. 

Dicha iniciativa define la distribución de funciones entre los miembros de organizaciones campesinas alrededor de tres componentes: dirección, que contempla cargos como los de presidente, fiscal y tesorero; control y vigilancia, que incluye veedurías ejercidas por miembros de la propia comunidad; y operación, que supone tomar las decisiones en asambleas. 

En esa línea, los investigadores proponen un esquema de organigrama, misión, visión y objetivos para organizaciones campesinas, construida a partir de la experiencia con la cooperativa. 

La misión contempla prácticas de agricultura orgánica –sin uso de productos químicos–, trabajo solidario y un énfasis en la garantía de seguridad alimentaria. La visión comprende metas a 2025 en la oferta de más productos, la vinculación de más asociados y el aporte al progreso y la sostenibilidad de Colombia. 

Los objetivos giran alrededor de las perspectivas de aprendizaje, procesos internos, clientes y orden financiero. “Por medio de la cooperativa se podría crear un fondo para capacitar a los asociados en la siembra de nuevos cultivos y realizar programas de crédito, salud y recreación”, explica Catherine Mancilla Gutiérrez, estudiante de Administración de Empresas, quien forma parte del equipo. 

Como parte del proceso, el equipo de la U.N. Sede Palmira aportó a la cooperativa una lista de siete posibles fuentes de recursos –reembolsables y no reembolsables– como el Banco Agrario y la ONG alemana “Pan para el mundo”. 

“La idea es que las comunidades apliquen a convocatorias enmarcadas dentro de políticas públicas. Por ejemplo en la cooperativa hay personas víctimas del conflicto, muchas de ellas mujeres, quienes podrían ser destinatarias de recursos de políticas de posacuerdo y género”, ilustra el profesor Martínez. 

Aunque el modelo se propuso para esta cooperativa, los investigadores plantean la posibilidad de que sirva como referente para otras organizaciones rurales del país. 

Conociendo las asociaciones 

Desde 2013 la U.N. Sede Palmira, la Universidad del Valle y la Cooperativa vienen trabajando –con la financiación del Sistema General de Regalías– en un proyecto de desarrollo agroindustrial. El grupo de investigación SEEP se vinculó al proceso, en primera instancia, con del diagnóstico de asuntos organizativos, administrativos y sociales. 

Para eso se realizaron encuestas en la comunidad y entrevistas semiestructuradas a líderes de tres de las asociaciones que integran la cooperativa, en las que se indaga sobre la composición de las familias, sus ingresos, sus cultivos y la extensión de sus tierras. 

En la asociación Porvenir, en Ginebra, cada familia propietaria de tierra tiene en promedio 2,5 hectáreas para cultivar, mientras que las familias de Asoagroecol, de Dagua, y Asoguacas, de Guacarí, no superan el metro cuadrado. A partir tanto de esta información como de revisión documental, salidas de campo y reuniones con líderes comunitarios se empezó a formular el modelo de gestión. 

“Adaptamos el modelo de Kaplan y Norton, usualmente aplicado a entidades con ánimo de lucro, por la facilidad de implementarlo y porque aporta herramientas para medir el cumplimiento de los objetivos”, explica Jessica Rojas Ramírez, estudiante de Administración de Empresas de la U.N. Sede Palmira. 

Para proponer la lista de productos que mitigarían las desventajas de las distancias y la falta de vías, se consultó con seis expertos que habían acompañado el proyecto. 

“A las comunidades de Dagua y Guacarí les queda muy lejos la planta de transformación de Ginebra, por eso, y para mitigar las desventajas por la falta de infraestructura vial, los expertos propusieron establecer plantas de producción en estos dos municipios”, relata la estudiante Rojas.

Noticia tomada de Agencia de Noticias UN

Durante un estudio, este forraje alcanzó mejores indicadores de producción, materia seca y proteína que los materiales usualmente empleados en el municipio, cuyos suelos ácidos y poco fértiles elevan los gastos de alimentación de los bovinos.

  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-01 016379c20a
  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-02 87b623347d
  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-03 c8c0fb618d
  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-04 4604c1bdc6
  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-05 3e27b8b723
  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-01 016379c20a
  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-02 87b623347d
  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-03 c8c0fb618d
  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-04 4604c1bdc6
  • csm AgenciaDeNoticias-20190308-05 3e27b8b723

Mientras las introducciones de botón de oro alcanzan valores que rondan el 17 % del índice de proteína, uno de los clones evaluados durante la investigación presentó un 20,5 %. Así lo asegura Paulo Andrés Castro León, estudiante de la Maestría en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira.

Este clon (planta genéticamente idéntica a otra), obtenido en Ansermanuevo (Valle del Cauca), forma parte del grupo de 44 procedencias colectadas en la Región Andina por el profesor Sanín Ortiz Grisales, de la U.N. Sede Palmira, entre 2012 y 2014. El material se evaluó junto con otras cuatro introducciones de botón de oro.

El zootecnista Castro señala que “se destacó sobre los otros por presentar las mejores características nutricionales y productivas, de ramas por sitio y biomasa forrajera (peso del forraje); así mismo tuvo una producción máxima de 0,6 kilos por m2 cada 60 días, lo que resulta un buen indicador en el contexto de la región”.

Así mismo, el clon presentó bajos valores de fibra detergente ácida, lo cual favorece su digestibilidad. Por estas razones, el material representa una alternativa para las condiciones agroclimáticas del municipio, ya que resiste las condiciones de acidez y poca fertilidad del suelo y soporta cortes frecuentes propios de la actividad ganadera.

“La alimentación de la ganadería en el norte del Cauca está basada en pasturas de bajo contenido de proteína digestible y alta tasa de fibra, lo que lleva al uso de alimentos concentrados para suplir los bajos niveles nutricionales. Para reducir los costos, la ganadería de carne y leche se debe sostener en el uso de forrajes de especies de alta producción y eficiencia”, afirma el estudiante.

Selección ponderada

El botón de oro es un arbusto de la familia Compositae que crece en condiciones climáticas variadas, desde el nivel del mar hasta los 2.700 metros de altitud. Antes de esta investigación, la doctora Vilma Holguín evaluó las características agronómicas y nutricionales de las 44 introducciones de la colección de botón de oro y seleccionó las cinco mejores.

A partir de ahí se avanzó al cultivo experimental de las introducciones elegidas. En total se establecieron cinco bloques, cada uno con las cinco introducciones dispuestas en un orden aleatorio: “realizamos estas repeticiones para que las condiciones específicas del suelo no afectaran los resultados”, explica el investigador.   

A los 60 días después de establecer las estacas –fragmento de tallo de un árbol que se introduce en el suelo para el cultivo– se realizó un primer corte para hacer uniformes las dimensiones. Dos meses después se hizo la primera evaluación de la biomasa forrajera, el número de ramas, las características nutricionales y la relación entre el peso de las hojas y del tallo.

“Para determinar cuál era el mejor clon aplicamos el índice de selección ponderada, una fórmula matemática que otorga un peso a cada criterio en la evaluación, según su nivel de importancia. Así, se tuvieron en cuenta los valores de materia seca, cenizas (minerales), extracto etéreo (grasas), proteína y fibra”, detalla el investigador.

En ese orden, los dos mejores clones fueron el originario de Ansermanuevo y el de Finlandia, municipio de Quindío.

Acondicionado poscosecha

Después de identificar la mejor introducción de Tithonia diversifolia en cuanto a la respuesta productiva y nutricional, se procedió a evaluar dos métodos de secado; con el primero, natural y realizado con un secador construido con plástico, el proceso tomó ocho horas, y con el segundo, en el que se emplea un silo a gas propano, se logró secar el forraje en ocho horas.

“Secar el forraje es fundamental para elaborar harina integral y así lograr una estabilidad química y microbiológica que permita preservar las propiedades nutricionales. De esta manera se optimiza la calidad del forraje frente a los procesos de transporte, almacenamiento, distribución y consumo”, asegura.

Según la Alcaldía de Santander de Quilichao, en 2017 se sacrificaron 6.380 reses en el Frigorífico Quilichao E.I.C.E, para un promedio mensual de 530, pese a que el nivel de equilibrio económico para el funcionamiento de esta planta se encuentra en 1.200 reses al mes.

Noticia tomada de Agencia de Noticias UN.

Dos especies de insectos pertenecientes al orden Thysanoptera –conocido por los agricultores como trip–, que fueron halladas por primera vez en Colombia, podrían impactar las exportaciones de este fruto.

  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-01 01 98dcbdb1a4
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-02 01 dd38f68484
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-03 01 a26c2ab79e
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-04 01 87ff4b80c9
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-05 01 fe4410e495
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-01 01 98dcbdb1a4
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-02 01 dd38f68484
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-03 01 a26c2ab79e
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-04 01 87ff4b80c9
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-05 01 fe4410e495

Los trips encontrados tienen un tamaño aproximado de 0,5 milímetros y pertenecen a los géneros Frankliniella y Scirtothrips, los cuales han sido reportados en México y Estados Unidos por provocar la caída de las flores y raspar la superficie de los frutos de aguacate, causándoles cicatrices y facilitando la entrada de hongos que pueden degradarlos internamente.

“Observamos que estas dos especies se reproducen en las flores, por lo que se pueden categorizar como hospederos y su daño es mayor. Se alimentan de los frutos y de las flores tanto en estado inmaduro como adulto”, detalla Martha Yazmín Sánchez Roncancio, estudiante del Doctorado en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira.

En la investigación, dice, se encontró una enorme variabilidad morfológica –de las formas y características físicas– en el género Frankliniella, lo cual demanda mayor rigor para clasificar acertadamente las diferentes especies.

Prevenir antes que lamentar

La investigadora advierte que mientras otros países productores de aguacate ya han avanzado en la caracterización de sus poblaciones de trips, en Colombia se han hecho muy pocos estudios, pese a la expectativa de disputarle a México el liderazgo en el mercado.

Por esta razón, su investigación consiste en la caracterización morfológica y molecular (del ADN) de estos insectos en el Valle del Cauca, con el objetivo de proveer estrategias de control de la plaga. “Muchos agricultores aplican semanalmente una mezcla de agroquímicos para controlarlos, sin saber qué tan buenos resultados están logrando o si esos son los productos que controlan las especies presentes. Primero debemos saber cuáles son los insectos que nos están afectando para poder enfrentarlos”, afirma la agrónoma.

El material de estudio se depositó en bolsas ziploc y se dispuso en neveras a temperaturas de -20 oC, para conservar el ADN de los insectos presentes en las muestras.

Primero se realizó la extracción del ADN, el cual fue enviado a Corea del Sur para su secuenciación, que es la determinación del orden de la información genética heredable de los seres vivos. Hasta el momento se cuenta con 40 secuencias de trips.

Después se realizó la caracterización morfológica por medio de la observación microscópica del tamaño, el color, la posición de sedas (estructuras similares a pelos pequeños) y otros caracteres morfológicos del cuerpo.

La investigadora explica que “a partir de los datos recibidos se están utilizando programas como Genious, Mega y DnaSP para hacer un análisis bioinformático que permitirá precisar la especie de todos los ejemplares hallados, su ruta evolutiva y su variabilidad genética”.

Los trips son fuertemente atraídos por las flores y también atacan los cultivos de pimentón, tomate y habichuela, entre otros. Para la investigación se tomaron muestras de hojas, flores y frutos en fincas de 14 municipios del Valle del Cauca: Palmira, Cartago, Ulloa, Argelia, La Unión, Versalles, Yotoco, Trujillo, Alcalá, Sevilla, Caicedonia, Pradera, Cerrito y Jumbo.

“Elegimos estas localidades por su actual producción y su potencial en el sector. En el corto plazo planeamos ir a Buenaventura para recoger material de plantas silvestres para comparar las poblaciones de trips”, describe la agrónoma Sánchez sobre su investigación, dirigida por el profesor Jaime Eduardo Muñoz Flórez, de la U.N. Sede Palmira.

Medidas de manejo

Gracias a su clima y a la calidad de los frutos, Colombia tiene grandes ventajas para incursionar de una manera más robusta en la producción de aguacate. Sin embargo, si no se avanza en la formulación de medidas de manejo en torno a los trips ahora que la producción es de menor escala, las pérdidas podrían ser importantes a la hora de dar el salto a las “grandes ligas”, subraya la doctoranda Sánchez.

Agrega que cuando un cargamento de aguacate Hass llega a Estados Unidos –principal comprador en el mundo– pasa por exámenes exhaustivos de cuarentena: “allí buscan evitar el ingreso de nuevas poblaciones en sus cultivos. Si se detectan vestigios de presencia de trips, el cargamento se pierde y esto provoca graves consecuencias económicas para el productor”, advierte.

En un informe publicado en 1999 por Mark S. Hoddle y otros investigadores se reporta que en el estado de California (Estados Unidos) las pérdidas anuales por la afectación de trips en huertos de aguacate oscilaban entre los 7,6 y los 13,4 millones de dólares.

Noticia tomada de Agencia de Noticias UN

Como una alternativa a los costosos concentrados para la producción de cachama blanca se desarrolló un ensilaje a base de estas dos plantas, vísceras de pescado, melaza y yogur, que podría sustituir el 50 % de la dieta tradicional que usan los productores de Buenaventura.

  • csm AgenciaNoticias 20190225-01 01 8a18d8dce2
  • csm AgenciaNoticias 20190225-02 01 35cfd1955a
  • csm AgenciaNoticias 20190225-03 01 2b2ce877b8
  • csm AgenciaNoticias 20190225-04 01 652e87f20b
  • csm AgenciaNoticias 20190225-05 01 2576d64894
  • csm AgenciaNoticias 20190225-01 01 8a18d8dce2
  • csm AgenciaNoticias 20190225-02 01 35cfd1955a
  • csm AgenciaNoticias 20190225-03 01 2b2ce877b8
  • csm AgenciaNoticias 20190225-04 01 652e87f20b
  • csm AgenciaNoticias 20190225-05 01 2576d64894

Tales insumos les permitirían a estas comunidades elaborar ensilaje, aprovechar residuos y reducir en un 11 % los costos de producción por alimentación de los peces. 

El ensilaje, con capacidad para sustituir la mitad de la dosis de concentrado comercial en la dieta de cachamas blancas, fue desarrollado por investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira. 

Teniendo en cuenta que producir un kilo de ensilaje cuesta 1.810 pesos, y el kilo de concentrado comercial vale alrededor de 2.340 pesos, tal sustitución del 50 % en la dieta permitiría ahorrar la novena parte de la inversión en la alimentación de las cachamas. 

“El botón de oro (Tithonia diversifoliacrece de manera natural en territorios de Buenaventura, y la papa china (Colocasia esculenta) es un cultivo cuya cosecha suele dejar excedentes. Si tenemos en cuenta que las vísceras son un residuo de la industria pesquera, estamos hablando de materias primas locales que hoy no se aprovechan”, destaca el zootecnista Álvaro Javier Domínguez Ramírez, candidato a magíster en Ciencias Agrarias de la U.N. Sede Palmira. 

Después de evaluar en 405 peces la ganancia en peso, la mortalidad y la aceptación (qué tanto del ensilaje proporcionado consumían), se encontró que no había mayor diferencia estadística entre alimentarlos solo con concentrado comercial y hacerlo con una dieta compuesta parcialmente de ensilaje. También se comprobaron buenos indicadores en proteína y digestibilidad de los ensilajes. 

La producción y el consumo de cachama blanca está tomando una gran fuerza en todo el país. Según un informe publicado en 2015 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), la cachama blanca representa el 13 % de la producción nacional en el sector.  

“Tiene una ventaja en comparación con la tilapia y la trucha, y es que es menos visible para depredadores como garzas, murciélagos, águilas y otras aves como el martín pescador. Por eso los productores enfrentan menos riesgos de perder algunos de los peces que cultivan en sus tanques abiertos”, explica el investigador. 

Calidad y fácil acceso 

El proyecto se desarrolló en alianza con la Fundación EPSA, con el objetivo de seleccionar las materias primas idóneas para alimentar y nutrir a los peces en el corregimiento de Sabaletas, Buenaventura, donde no hay un fácil acceso a fuentes de alimentación para especies productivas. 

Los investigadores se reunieron con la comunidad y en una serie de encuentros evaluaron una lista de 28 alternativas, entre las también que se encontraban la yuca, el borojó, el arazá y el chontaduro. 

“Para elegir los insumos definimos como criterios la calidad nutricional, la facilidad con que se podía acceder a ellos y la medida en que su aprovechamiento para piscicultura podía entrar o no en conflicto con la disponibilidad de alimento para las personas de la región”, explica el candidato a magíster. 

Tras seleccionar el botón de oro y la papa china se avanzó en la formulación del ensilaje, etapa en la cual se comparó el nivel de proteína y la digestibilidad de tres combinaciones diferentes, variando las proporciones de los insumos. Mientras el yogur aporta al ensilaje aporta al ensilaje bacterias que contribuyen a su conservación, la melaza cumple con activar tales microorganismos. 

Cuando se obtuvieron las proporciones ideales se adelantó la evaluación del ensilaje en la alimentación de los peces. Se compararon tres dietas diferentes: una compuesta totalmente por concentrado comercial y las otras dos con la sustitución parcial de este alimento, en diferentes dosis. 

Para cada dieta se dispuso de tres tanques con 45 peces cada uno, que se estudiaron por cuatro meses. Los datos obtenidos se procesaron con el software de análisis estadístico SAS. 

Los resultados mostraron una diferencia estadística irrelevante entre los tres tratamientos, lo que permite concluir que el concentrado comercial se puede sustituir hasta en un 50 % por el ensilaje. 

El proceso se socializó con la comunidad del corregimiento, a lo largo de año y medio de capacitaciones para estudiantes de bachillerato de noveno, décimo y once; también mediante visitas de asistencia para productores de peces o aquellos que buscaban empezar a desempeñarse en la piscicultura. 

“Esta alternativa aporta a la soberanía y seguridad alimentaria de la comunidad al reducir su dependencia de los concentrados comerciales, que están hechos en gran parte con insumos importados”, concluye el zootecnista. 

Según el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Sostenible, en 2017 la piscicultura nacional alcanzó una producción de 120.230 toneladas.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

En un estudio de 57 animales en cautiverio estos pesaron en promedio un 36 % menos al término de su periodo de lactancia cuando fueron criados en temporada de calor y pocas lluvias y sus madres recibieron una dieta de menor calidad.

  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-01 bee5a1bec0
  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-02 3e8f5a5574
  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-03 b6a323b755
  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-04 05 dfe2fb2ee0
  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-05 989d54dfc0
  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-01 bee5a1bec0
  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-02 3e8f5a5574
  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-03 b6a323b755
  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-04 05 dfe2fb2ee0
  • csm AgenciaDeNoticias-20190222-05 989d54dfc0

Bajo estas condiciones pesaron 90 gramos, mientras que con temperaturas más bajas y una mejor dieta pesaron 140.5 gramos, según las pruebas realizadas para preservar la especie Didelphis marsupialis en el municipio de Jamundí, Valle del Cauca.

Tales condiciones también incrementaron el nivel de estrés de las zarigüeyas comunes en etapa de lactancia, les provocaron pérdida de pelo y las llevaron a incurrir en conductas caníbales.

De esta manera, ambos factores resultan determinantes para la reproducción de estos animales silvestres, para su bienestar durante las primeras doce semanas de vida y para la ganancia de peso después del “destete”, etapa en la que las crías dejan de depender de sus madres para alimentarse.

Así lo asegura la zootecnista Lina Marcela Gómez López, candidata a magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien identificó condiciones de bienestar animal propicias para la zoocría de estos marsupiales, teniendo en cuenta la disminución de su población en la región.

“Las zarigüeyas se alimentan de frutas, hojas, néctar de las flores y pequeños vertebrados e invertebrados. Como los agroecosistemas tradicionales en el Valle cambiaron paulatinamente hacia un predominio de cultivos de caña de azúcar, el hábitat de los animales se fue haciendo más hostil”, explica la investigadora.

Así mismo, en el corregimiento de Robles, Jamundí, observó que algunas comunidades afrodescendientes, acostumbradas ancestralmente a cazar zarigüeyas, reportaron una menor disponibilidad de estas en el territorio.

“Las zarigüeyas aportan los servicios ecosistémicos de dispersión de semillas y de control biológico, como depredadoras de especies que pueden transmitir enfermedades al ser humano como la rabia. Además su cría puede ser una alternativa sostenible para las comunidades que las cazan y las consumen, reduciendo así la presión sobre la especie en la zona”, declara la investigadora Gómez.

Indicador de bienestar

Para identificar condiciones de bienestar animal propicias, la zootecnista tomó como referencia “las 5 libertades” establecidas en el protocolo europeo Welfare Quality®, relativas al hambre y la sed; la expresión del comportamiento natural a las enfermedades; las lesiones y el dolor; las condiciones físicas y térmicas adecuadas; y al miedo y las angustias.

A manera de indicador, la investigadora observó durante cuatro meses el comportamiento de 15 zarigüeyas distribuidas en tres grupos de cinco, cada uno alimentado con una dieta diferente. Con ese fin, estableció 18 cámaras de visión nocturna que funcionaron entre las 6 p. m. y las 6 a. m., horario de mayor actividad de estos marsupiales.

“Observamos sus desplazamientos y el tiempo que invertían en acicalarse, descansar, alimentarse y en realizar estereotipias (movimientos repetitivos causados por el estrés)”, describe.

Con la dieta que tenía menos proteína, las zarigüeyas pasaron más tiempo realizando estereotipias y comiendo, y menos tiempo acicalándose y descansando, indicadores que reflejan el mayor nivel de estrés en los tres escenarios evaluados.

Aunque se alcanzaron mejores indicadores con la dieta que tenía más proteína, las zarigüeyas siguieron dando ciertas muestras de estrés, hecho que la investigadora le adjudica a la necesidad de jaulas de mayor tamaño.

“Trabajamos en una instalación con árboles alrededor y aspersión constante de partículas de agua diminutas para reducir la temperatura. Sin embargo creemos que estos animales necesitan jaulas más grandes que las que dispusimos por individuo, que son de 70 x 70 x 60 cm”, explica la investigadora.

Todo bien hasta que llegó El Niño

La investigación fue dirigida por las profesoras Lucena Vásquez y Luz Stella Muñoz, ambas de la U.N. Sede Palmira. Para evaluar el peso de las zarigüeyas en etapa de lactancia se compararon tres grupos de crías provenientes de las mismas madres, en periodos de tiempo diferentes: en el primero las madres fueron alimentadas con una dieta de 30 % de proteína a base de patas y pescuezo de pollo; en el segundo y el tercero las madres recibieron ese mismo porcentaje de proteína, pero a base de mollejas, corazones e hígados de pollo.

“Las patas y pescuezos proveen elastinas y colágeno que ayudan al crecimiento del músculo, pero su proteína es de menor calidad. Las mollejas, corazones e hígados aportan globulina, que favorece la producción de leche por parte de las madres”, explica la investigadora Gómez.

Al término de las doce semanas de lactancia, en el primer grupo solo sobrevivió una de las 16 zarigüeyas (6,25 %), mientras que en el segundo siguieron con vida 15 de 24 (62,5 %), y en el tercero lo lograron 15 de 17 (88,2 %).

“El primer grupo se crió en el segundo semestre de 2015. Todo iba bien hasta que las condiciones de calor y pocas lluvias se hicieron más intensas por el fenómeno de El Niño. Por otro lado, cuando empezamos a criar las zarigüeyas del tercer grupo, las madres ya llevaban más tiempo alimentadas con la dieta de mejor calidad”, relata la zootecnista.

Por esta razón, concluye que las zonas geográficas del país con temperaturas inferiores a los 22 °C serían más propicias para la cría en cautiverio de las zarigüeyas. Además una dieta con 30 % de proteína a base de mollejas, corazones e hígados de pollo es una buena alternativa alimentaria para reducir el estrés y mejorar el peso y el bienestar de los animales.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

El sistema proporciona predicciones puntuales para áreas de 100 m2 y determina cuáles son los principales factores que inciden en los deslizamientos de las fincas dedicadas al cultivo de café.

  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-01 02 a7042f6360
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-02 02 6e31097d54
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-03 02 c174ea31d4
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-04 02 4c399d6b7f
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-05 02 65370774a2
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-01 02 a7042f6360
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-02 02 6e31097d54
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-03 02 c174ea31d4
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-04 02 4c399d6b7f
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-05 02 65370774a2

“Se trata de una herramienta cuantitativa importante para la prevención ante pérdidas que pueden sufrir las personas, los animales, las fuentes hídricas, los cultivos y las vías”.

Así lo afirma Luis Fernando Salazar Gutiérrez, candidato a doctor en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien adaptó e integró un modelo probabilístico y otro de base física para determinar la susceptibilidad (qué tan probable es que se presente) y la amenaza (cuándo podría ocurrir) de deslizamientos en lugares específicos.  

Para la investigación se tomaron como referencia registros de lluvias entre 1999 y 2000, y datos hasta 2016 sobre deslizamientos, pendiente y tipo de suelo, entre otras variables correspondientes al área de influencia de la quebrada La Mica, en el municipio de Pácora (Caldas).

A partir de esta información se crearon los modelos de simulación probabilística y física que predijeron la incidencia de los deslizamientos, para lo cual también se realizaron muestreos de suelos en campo mediante el programa R y la técnica de teledetección óptica LIDAR.

Al comparar los resultados que mostraron los modelos frente a la realidad, se comprobó que el sistema alcanzó un nivel de acierto del 74 %, tanto para susceptibilidad como para amenaza en las diferentes áreas.

Obra del hombre

Según el investigador, las principales causas de los movimientos de tierra pequeños son las intervenciones humanas en obras como la construcción de carreteras y algunas prácticas de producción agropecuaria.

Los riesgos son mayores en las zonas montañosas que en otros lugares del país, debido al predominio de pendientes y a temporadas de lluvias intensas, que en épocas como las del Fenómeno de La Niña aumentan hasta en un 40 %. De hecho, entre 2015 y 2018 murieron 536 personas y 28.000 más resultaron damnificadas por deslizamientos en territorios productores de café.

Según los modelos, los nueve factores más relevantes frente a la susceptibilidad son: el tipo de suelo agrícola; el tipo de roca que se encuentra bajo el suelo; la geomorfología (si es valle, cima o fuerte pendiente, por ejemplo); la distancia con respecto a fuentes hídricas; la distancia a fallas geológicas; la proximidad a las carreteras; la curvatura del terreno; la dirección del flujo de agua; y la altura sobre el nivel del mar.

Sin embargo, en relación con deslizamientos pequeños (que impactan sobre una superficie menor a los 450 m2), la acción humana es el principal factor detonante. “La construcción de carreteras, el establecimiento de cultivos con una gran cantidad de suelo sin cobertura vegetal y sin la presencia de árboles; y la ganadería extensiva son algunas de las prácticas que aumentan la susceptibilidad”, asegura el doctorando Salazar.

Árboles y arvenses, protectores

Como medidas a tomar que se pueden extraer de los resultados del modelo se destacan: destinar exclusivamente para conservación aquellos predios en los se reporte mayor probabilidad de amenaza, o, en caso de que sus propietarios dependan para su sustento de la producción de esos terrenos, implementar prácticas agroforestales.

Un ejemplo de esto es el establecimiento de cultivos en convivencia con árboles de diferentes alturas o estratos, pues así los suelos están protegidos del viento y la lluvia, que causan la pérdida de propiedades y le restan firmeza a la tierra. “Los árboles tienen raíces profundas que contribuyen a fijar el suelo y regulan los ciclos hídricos para que no haya excesos de agua”, explica el experto.

Otra recomendación es no retirar las malezas (arvenses nobles) que no compiten por nutrientes con los cafetales ni les causan daño alguno, para que los suelos no queden “desnudos” ante procesos de degradación.

El doctorando afirma que “en estudios anteriores hechos en Colombia no se habían utilizado estos modelos para las zonas cafeteras ni se habían aterrizado para obtener un rango de probabilidades. En nuestro proceso, el propio modelo estadístico determinó el peso que tenía cada variable a la hora de calcular la susceptibilidad, cuando antes esta tarea estaba a cargo de un experto, de una manera más subjetiva”.

La investigación, que sirvió como tesis de doctorado del investigador Salazar, fue dirigida por el profesor Juan Carlos Menjivar Flores, de la U.N. Sede Palmira.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

Viernes, 29 Marzo 2019 03:07

Buenaventura, quedado en gobierno digital

Mientras que el Índice de Gobierno Digital de los 10 principales municipios del departamento del Valle se encuentra en un promedio de 69 puntos sobre 100, la calificación de la ciudad portuaria es de 62.

  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-01 06f9ee9885
  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-02 e4e0401a0c
  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-03 c1646ef24c
  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-04 0658214c6a
  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-05 472ed8d6ac
  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-01 06f9ee9885
  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-02 e4e0401a0c
  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-03 c1646ef24c
  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-04 0658214c6a
  • csm AgenciaDeNoticias-20190212-05 472ed8d6ac

En “gestión de la seguridad y la privacidad de la información de los usuarios en línea” obtuvo una calificación de 52 puntos, lejos de los 64 alcanzados por el promedio departamental. 

“Buenaventura no cuenta con ninguno de los sellos de excelencia que premian el uso de las tecnologías de la información (TI) para prestar trámites y servicios ciudadanos, para la rendición de cuentas y la apertura de datos de la administración pública ni para la gestión de la infraestructura tecnológica, con el agravante de que este Distrito Especial es relevante económicamente”. 

Así lo advierte el investigador Gilber Corrales Rubiano, magíster en Administración de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien estudió la evolución del concepto de gobierno en línea en el país, la implementación de las políticas en torno al tema en el Valle del Cauca y los principales obstáculos para concretarlo. 

Según explica, lejos de limitarse a los resultados de la última evaluación realizada por el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTic), este rezago se hace evidente a lo largo de todo el periodo abordado por la investigación, entre 2008 y 2017. 

En contraste, Tuluá, Buga y Cali se han destacado por sus propios portales de datos abiertos, herramientas que permiten informarles a los ciudadanos sobre la destinación y ejecución de los recursos, lo que favorece la transparencia del gobierno local. 

Lo que falta 

Para el análisis de los resultados del Índice se tomó una muestra a 10 municipios del departamento que representaran las siete categorías de entidades territoriales. 

Finalmente se contactó a los encargados de las TI en algunos de estos municipios para recoger más información por medio de entrevistas, proceso en el que se identificaron grandes limitantes para implementar el gobierno digital, como la falta tanto de presupuesto como de recursos humanos y técnicos en los territorios. 

“Así mismo, se puso de manifiesto una falta de rigurosidad y control en la gestión de la información física y digital, factor que podría tener implicaciones en la privacidad de los datos de los usuarios, como se evidencia recientemente en el bajo reporte de las entidades públicas al Registro Nacional de Bases de Datos (RNBD)”, asegura el magíster. 

En el caso particular de Buenaventura, durante la investigación no hubo respuesta de los encargados de las tecnologías a la hora de concertar la entrevista. 

Tras un modelo diferencial 

Teniendo en cuenta los diferentes decretos expedidos alrededor de la estrategia de gobierno en línea, el investigador concluye que la apuesta por utilizar las TIC para construir un Estado más eficiente, transparente y participativo, se ha mantenido desde el mandato presidencial de Andrés Pastrana (1998-2002). 

Sin embargo la concepción y la evaluación del gobierno digital ha venido incorporando y modificando diferentes criterios, dentro de los que se encuentran la disponibilidad de la información, la interacción con usuarios en portales digitales, los trámites que se pueden realizar en línea, los mecanismos de participación por medios digitales, los servicios, la gestión interna y la seguridad de la información. 

Candelaria, el más adelantado 

En esa línea, Candelaria es el municipio del Valle del Cauca más destacado en el Índice para el periodo de estudio, muy por encima del promedio departamental y superando incluso a Cali. 

No obstante, el magíster defiende que esta evaluación se debe hacer de manera más diferencial para cada municipio, porque la cantidad de información que manejan y sus contextos no son iguales: “en algunos territorios existen limitaciones de recursos y conectividad que dificultan la implementación de un gobierno digital. El modelo no debería ser el mismo para todos, como lo ha señalado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)”. 

Por otro lado, considera que el Índice de Gobierno Digital debería incorporar otras fuentes de información además de los informes reportados por cada municipio. Un ejemplo de tales fuentes alternativas está en los sellos de excelencia otorgados por el MinTic y los datos abiertos publicados en diferentes portales. 

“De lo contrario, la evaluación del Índice dependería exclusivamente de la labor del funcionario encargado del reporte. Es por eso que hace falta automatizar algunos procesos para aproximarlos a la realidad. Por ejemplo, pese a que Tuluá es líder en reporte de datos, su calificación no lo evidenció en 2015 ni 2016”, explica.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

La certificación en alta calidad a este pregrado de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira fue otorgada mediante el Acuerdo de Acreditación 13 de 2018 y tendrá una vigencia de seis años, tiempo máximo establecido por Mercosur antes de que sea necesaria la renovación.

  • csm AgenciaNoticias 20190207-01 588d08d846
  • csm AgenciaNoticias 20190207-02 902c2fc1ff
  • csm AgenciaNoticias 20190207-03 ad6e270be8
  • csm AgenciaNoticias 20190207-04 d1c1f9e87c
  • csm AgenciaNoticias 20190207-05 bcf858d125
  • csm sello rendicion2 62b855 ff5cbd95a9
  • csm AgenciaNoticias 20190207-01 588d08d846
  • csm AgenciaNoticias 20190207-02 902c2fc1ff
  • csm AgenciaNoticias 20190207-03 ad6e270be8
  • csm AgenciaNoticias 20190207-04 d1c1f9e87c
  • csm AgenciaNoticias 20190207-05 bcf858d125
  • csm sello rendicion2 62b855 ff5cbd95a9

Como resultado del mismo proceso, el programa también recibió –por Resolución 18814 de 2018– la renovación por ocho años de la “Acreditación de alta calidad” otorgada por el Ministerio de Educación Nacional de Colombia, un reconocimiento alcanzado ininterrumpidamente desde 2007. 

“La acreditación internacional facilita el reconocimiento del título profesional de nuestros ingenieros ambientales en Suramérica. Estábamos preparando el proceso de acreditación nacional cuando nos llegó la invitación para presentarnos ante Mercosur. Viendo las fortalezas del programa, decidimos hacerlo”, explica el profesor Dorian Prato García, coordinador del pregrado en Ingeniería Ambiental de la U.N. Sede Palmira. 

La evaluación y la acreditación fueron adelantadas por una comisión del Sistema ARCU-SUR, resultado de un acuerdo entre los ministerios de Educación de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Chile para ofrecer garantía entre los países de Mercosur del nivel académico y científico de los programas. Por medio de la acreditación, los Estados reconocen mutuamente la calidad de los títulos y diplomas otorgados por las instituciones universitarias.  

La valoración se hizo según 68 indicadores, distribuidos en cuatro dimensiones principales: contexto institucional –referente a temas como el ambiente académico y las actividades de docencia y extensión–, proyecto académico, estudiantes e infraestructura. 

Dentro de las fortalezas del pregrado destacadas por la comisión están la coherencia de su misión y visión, el campus, los laboratorios, los mecanismos de participación, las políticas de investigación y extensión, y los sistemas de información. 

“En las evaluaciones se determinaba el grado de cumplimiento de cada uno de los criterios; nosotros cumplimos en todos”, destacó el profesor Prato. Dentro de las recomendaciones, la comisión sugirió seguir trabajando en el Plan de Mejoramiento del programa para mantener la calidad, incrementar la planta de profesores y seguir estrechando la relación con los egresados. 

En el Plan de Mejoramiento se contempla, entre otras acciones, un esfuerzo por financiar becas e integrar el programa con otros nacionales e internacional, de la mano con instituciones que permitan ampliar la movilidad estudiantil. Además se trabaja en ampliar la planta de profesores y mejorar los canales de comunicación con los estudiantes, comenta el docente. 

22 años de historia 

El programa de Ingeniería Ambiental se creó en 1997 y abrió clases en 1998; está apoyado especialmente por 44 grupos de investigación, 35 laboratorios en la U.N. Sede Palmira y 36 profesores, de los cuales el 75 % posee título de doctorado y el 8 % posdoctoral. 

Según el profesor Prato, en un departamento con la vocación agroindustrial del Valle del Cauca resulta determinante formar en prevención, control, mitigación y compensación de los impactos provocados por las actividades humanas en el ambiente. 

“Parte de nuestra misión es proveer las herramientas tecnológicas, científicas y humanísticas para manejar, recuperar y conservar los recursos naturales, algo crucial si tenemos en cuenta esta riqueza que brota en la región”, declara el docente. 

Desde el programa, dice, se imprime un gran esfuerzo por formar profesionales que trabajen por una sociedad más incluyente y consciente del valor de su patrimonio natural. 

El Comité de Acreditación estuvo conformado por los profesores Dorian Prato García, Ángela Inés Guzmán, Germán Rueda Saa, Fernando Montealegre y Carlos Mora, junto con el representante estudiantil Juan Londoño. Además contó con la colaboración de la profesora Eliana Castro, entonces decana de la Facultad de Ingeniería y Administración, del docente Óscar Chaparro, actual decano, y de los profesionales Wendy Moreno y Luis Miguel Salazar.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

Al aplicarla en las ubres, esta composición orgánica protege los pezones y evita la colonización de bacterias que pueden reducir la producción de leche hasta en un 12 %.

  • csm AgenciaDeNoticias-20190204-01 01 1db69c45db
  • csm AgenciaDeNoticias-20190204-02 fb41a4e3f2
  • csm AgenciaDeNoticias-20190204-03 98ed2d8476
  • csm AgenciaDeNoticias-20190204-04 67c17bff30
  • csm AgenciaDeNoticias-20190204-01 01 1db69c45db
  • csm AgenciaDeNoticias-20190204-02 fb41a4e3f2
  • csm AgenciaDeNoticias-20190204-03 98ed2d8476
  • csm AgenciaDeNoticias-20190204-04 67c17bff30

La bacteria ácido láctica Weissella cibaria, que forma parte de los ingredientes del biosellante, tiene un efecto probiótico y antimicrobiano activo contra los principales patógenos, logrando el efecto preventivo. También tiene potencial para impedir otras enfermedades, como las causadas por las bacterias Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Streptococcus agalactiae y Staphylococcus aureus.

Así lo asegura el médico veterinario Omar Vladimir Pabón Rodríguez, magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien, junto con la profesora Liliana Serna Cock, de la Facultad de Ingeniería y Administración, creó la composición que obtuvo patente de invención de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).

“Se estima que en la mitad de los hatos bovinos de Colombia hay incidencia de la mastitis subclínica (que no presenta síntomas), y en algunos hatos puede estar presente en el 20 o 30 % de las vacas. Es una de las enfermedades de mayor prevalencia en el sector”, asegura el investigador Pabón.

Según explica, esta enfermedad puede alterar la composición de la leche y reducir su calidad, por lo que las empresas suelen descartar entregas de este alimento. Además los antibióticos y químicos convencionales elaborados por los productores para tratar la enfermedad pueden dejar algunas trazas en la leche y deteriorar sus propiedades.

“El valor agregado de nuestro biosellante es precisamente su composición orgánica, que no contamina la leche ni es agresiva con el animal, evitando efectos secundarios. Por ello creemos que nuestro producto tiene una amplia proyección comercial, en la medida en que ya tenemos establecida una formulación con los ingredientes y procedimientos necesarios para obtenerlo”, afirma el investigador.

Agrega que el biosellante se constituye en una herramienta contra la proliferación de infecciones, si se tiene en cuenta que las bacterias están desarrollando resistencia contra los productos de síntesis química y los antibióticos. Por eso el sellante biológico resultaría atractivo para grandes empresas y laboratorios, con proyección a una amplia difusión comercial.

Potencial en el líquido ruminal

El proceso de formulación y obtención del biosellante duró alrededor de dos años y se adelantó en los laboratorios de la U.N. Sede Palmira. La fase inicial partió de investigaciones previas lideradas por la profesora Serna, en las cuales se aisló, purificó e identificó molecularmente la bacteria Weissella cibaria a partir de líquido ruminal (del estómago) bovino.

En este trabajo se determinó el potencial tecnológico de la bacteria ácido láctica, que se debía complementar con conservantes orgánicos, polisacáridos y espesantes, para llegar a un producto funcional.

Para el estudio se analizaron cuatro concentraciones diferentes de los ingredientes, empleando cuatro productos: “cada mezcla resultante se analizaba durante un mes para determinar si cumplía con las características de viscosidad específica y de conservación de la bacteria en condiciones de refrigeración. Sabíamos que solo si Weissella cibaria sobrevivía a esas circunstancias podíamos hablar de viabilidad”, explica el médico veterinario Pabón.

Para probar el producto se trabajó con siete vacas, aprovechando cada uno de los pezones de las ubres, los cuales reaccionan de forma autónoma cuando se los trata de manera diferenciada. Así, algunos se sumergieron en el biosellante líquido, a otros se les aplicaron productos convencionales y a algunos más no se les realizó ningún tratamiento.

“El biosellante se adhiere al pezón creando una película o capa protectora que evita que las bacterias patógenas colonicen. Comprobamos que nuestra composición no genera ningún efecto secundario en los bovinos y funciona exitosamente en la prevención de la mastitis y otras infecciones”, destaca.

Agrega que la mastitis tiene principal incidencia en las regiones lecheras de Colombia, como Antioquia, Nariño y los territorios cundiboyacenses. Su presencia se puede incrementar por factores climáticos como la lluvia, pero especialmente por malas prácticas de higiene en labores de ordeño y cuidado de las vacas. Se trata de una de las enfermedades que más pérdidas económicas genera en el sector lechero de todo el mundo.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

Página 1 de 2