Escudo de la República de Colombia

Aunque en suelos del piedemonte amazónico colombiano aún se conserva gran parte del carbono almacenado por los bosques talados allí hace más de ochenta años, este se está liberando a la atmósfera como gas de efecto invernadero, con mayor potencia en los sistemas de pasturas para ganadería.

Integrantes del cabildo indígena de San José, en el kilómetro 6 vía Leticia, buscan preservar el conocimiento ancestral que cimenta su seguridad y soberanía alimentaria ante factores que lo ponen en riesgo.

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Este proyecto de Agricultura en la Amazonia, apoyado por la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), se presentó durante el Segundo Congreso Internacional de Innovación Social que avanza en la U.N. Sede Palmira, donde el protagonismo se lo han llevado las redes como espacios gestores de comunidad, transformaciones y relaciones de contrapeso frente a las políticas públicas y al poder de las empresas.

Anitalia Pijachi Kuyuedo, secretaria de Educación del cabildo, advierte que el hecho de que su comunidad no cuente con suficiente territorio para prácticas de agricultura tradicional tiene un impacto sociocultural negativo, especialmente en los habitantes más jóvenes. 

“Para obtener sus ingresos muchos hombres y mujeres deben trabajar fuera de las comunidades en oficios diferentes a la agricultura. Las abuelas, nuestras portadoras del saber, ganan alrededor de 860.000 pesos mensuales por su trabajo en la chagra (huerta de producción tradicional) y eso solo les permite subsanar algunas de las necesidades básicas”, explica.

Ante esto, se trabaja en espacios de participación y en redes que articulen a los 954 habitantes y 235 familias de la comunidad en torno al objetivo del proyecto. En asambleas mensuales y en ferias de la chagra o de la comida autóctona se abordan temas como la diversidad de las semillas que poseen.

A su vez, con los niños de la comunidad se trabaja en encuentros de formación alrededor de la alimentación, de la elaboración de tejidos y de la preparación de abonos orgánicos para conservar las propiedades del suelo que cultivan. La U.N. realiza acompañamiento técnico tanto en el fortalecimiento del terreno y en la elaboración de abonos como en la caracterización de productos de las chagras y en la visibilización de la comunidad.

Transformación de las redes

María Teresa García Besné, secretaria de Extensión de la Universidad Autónoma de Querétaro, invitada al Congreso, expone que en casos como el del cabildo, o en aquellos en los que las políticas públicas le dan la espalda a las comunidades, estas se deben fortalecer desde las redes.

Para ilustrar este argumento, relata que cuando Napoleón III ordenó que las calles de París se hicieran más anchas para evitar el establecimiento de barricadas, terminó por reconfigurar el espacio público de la ciudad. Se generaron nuevas posibilidades de interacción entre cafés, escaparates, alamedas, áreas para el comercio y zonas de congregación de estudiantes, en las que se gestaron movimientos de tanta influencia en las reformas sociales como el de Mayo de 1968.

“Las transformaciones de las ciudades tanto en infraestructura como en tecnología han resignificado la calle y el espacio público en general como contextos de conexión entre las personas. Con las redes sociales virtuales tenemos una interconexión más allá de lo local y también un potencial para la innovación social”, afirma.

Así, antes del surgimiento de Facebook, WhatsApp o Instagram, las redes en internet fueron cruciales en Ámsterdam para tomar decisiones en torno al aeropuerto de la ciudad o la construcción de una línea del metro. Más adelante estas redes fueron determinantes en la Primavera Árabe o en la campaña presidencial de Obama, para la movilización ciudadana.

“En las redes de las comunidades vemos relaciones horizontales, al margen de jerarquías, que configuran un contrapeso al poder de las instituciones y de las corporaciones”, sostiene.

Tanto la doctora Besné como la secretaria Anitalia Pijachi participaron en el Congreso, en el que se presentan 38 proyectos de extensión e investigación en la modalidad de póster y 37 en las salas tejedoras de paz.

El profesor Gustavo Buitrago Hurtado, director Nacional de Extensión, Innovación y Propiedad Intelectual de la U.N., destaca que en el evento confluyen representantes de comunidades, del Gobierno, de empresas y de la academia como movilizadora de conocimientos científicos, pero también como receptora de saberes tradicionales.

El directivo destaca que en este Congreso se enlazan la innovación social y la tecnológica, para que esas dos modalidades dialoguen y se construyan propósitos de mucho más alcance.

Noticia tomada de Agencia de Noticias

El Sistema de Monitoreo Arbóreo (Sima) es un software para recolectar información sobre especies arbóreas, que se desarrolló como parte de un trabajo de recuperación y conservación de áreas forestales en la Amazonia brasileña.

 

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Esta herramienta didáctica fue resultado de un trabajo conjunto entre la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira y la Universidad del Valle Sede Palmira. Con este sistema es posible almacenar bases de datos sobre la flora de la Amazonia de Brasil, inicialmente con aplicación en el municipio de Cacoal, perteneciente al estado de Rondônia.

“Con el aplicativo se facilitan las labores de quienes trabajan en los viveros forestales y hacen estudios de monitoreo en la región”, explica Diego Caetano Nunes, biólogo y estudiante del Doctorado en Agroecología de la U.N.

El sistema, compatible con Windows™ y Linux™, cuenta con cuatro ventanas para consolidar la información recolectada, en las que se contemplan aspectos como el nombre común y científico de la especie; su descripción morfológica, taxonómica y biológica; y los usos tradicionales que le dan las comunidades, como en alimentos, medicina, construcción, entre otros.

También es posible agregar fotografías de las plantas, sus épocas de floración, de producción del fruto y de dispersión de semillas. Este último campo es de gran importancia, pues el software emite alertas oportunas sobre el periodo de dispersión, lo que permite que los agricultores puedan recolectar las semillas de su interés.

“Tener conocimiento de la época propicia para recoger las semillas permitiría desempeñar actividades y programas de propagación de especies nativas en el área de estudio”, agrega el estudiante.

El aplicativo también cuenta con información sobre los lugares donde se encuentran los individuos, su temperatura, su precipitación, los tipos y usos del suelo, su cobertura vegetal, sus coordenadas geográficas, y otros ítems que pueden completar con libertad quienes posean el software.

Con las coordenadas geográficas, el sistema genera un enlace directo a un mapamundi en el que se puede observar la localización de los individuos.

“El software es un recurso importante, pues se enfoca en la producción de especies forestales nativas de la Amazonia. Además, los agricultores podrán contar con él para predecir los cambios de épocas de las especies y realizar un monitoreo”, manifiesta el investigador.

La herramienta hace parte de un trabajo de socialización y acercamiento a las comunidades rurales del municipio de Cacoal, Rondônia (Brasil), y fue desarrollada por los estudiantes Diego Caetano, de la U.N. y Andrés Felipe Jurado y Miguel Ángel Gutiérrez, de la Universidad del Valle, Sede Palmira, a la cual también pertenece Antonio José Vélez, coordinador del programa en Tecnología en Sistemas de Información.

Tomado Agencia de Noticias UN.

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