Escudo de la República de Colombia

Mostrando artículos por etiqueta: doctoradocienciasagrarias

En comparación con el método granulado, que tiene un porcentaje bajo de eficiencia –entre 40 y 50 %– la técnica de fertirrigación aumenta hasta un 90 % la absorción de nutrientes por parte de la planta.

Con medidores de tensión y humedad, investigadores determinaron la cantidad de agua que requería un cultivo, con el fin de implementar algunas herramientas que ayuden a optimizar el uso este recurso.

En cultivos examinados en el Valle del Cauca se encontró que el complejo de patógenos que causan esta enfermedad –una de las que más afecta a las plantaciones– son cuatro especies de hongos del género Colletotrichum spp.

Martes, 29 Octubre 2019 14:22

¡Ácaros por montones en cultivos de aguacate!

Se identificaron alrededor de 46 especies distribuidas en 34 géneros que forman parte de 14 familias de estos arácnidos en los principales departamentos productores de Colombia, que representan nuevos reportes de especies relacionadas con este cultivo.

Dos especies de insectos pertenecientes al orden Thysanoptera –conocido por los agricultores como trip–, que fueron halladas por primera vez en Colombia, podrían impactar las exportaciones de este fruto.

  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-01 01 98dcbdb1a4
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-02 01 dd38f68484
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-03 01 a26c2ab79e
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-04 01 87ff4b80c9
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-05 01 fe4410e495
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-01 01 98dcbdb1a4
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-02 01 dd38f68484
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-03 01 a26c2ab79e
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-04 01 87ff4b80c9
  • csm AgenciaDeNoticias-20190306-05 01 fe4410e495

Los trips encontrados tienen un tamaño aproximado de 0,5 milímetros y pertenecen a los géneros Frankliniella y Scirtothrips, los cuales han sido reportados en México y Estados Unidos por provocar la caída de las flores y raspar la superficie de los frutos de aguacate, causándoles cicatrices y facilitando la entrada de hongos que pueden degradarlos internamente.

“Observamos que estas dos especies se reproducen en las flores, por lo que se pueden categorizar como hospederos y su daño es mayor. Se alimentan de los frutos y de las flores tanto en estado inmaduro como adulto”, detalla Martha Yazmín Sánchez Roncancio, estudiante del Doctorado en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira.

En la investigación, dice, se encontró una enorme variabilidad morfológica –de las formas y características físicas– en el género Frankliniella, lo cual demanda mayor rigor para clasificar acertadamente las diferentes especies.

Prevenir antes que lamentar

La investigadora advierte que mientras otros países productores de aguacate ya han avanzado en la caracterización de sus poblaciones de trips, en Colombia se han hecho muy pocos estudios, pese a la expectativa de disputarle a México el liderazgo en el mercado.

Por esta razón, su investigación consiste en la caracterización morfológica y molecular (del ADN) de estos insectos en el Valle del Cauca, con el objetivo de proveer estrategias de control de la plaga. “Muchos agricultores aplican semanalmente una mezcla de agroquímicos para controlarlos, sin saber qué tan buenos resultados están logrando o si esos son los productos que controlan las especies presentes. Primero debemos saber cuáles son los insectos que nos están afectando para poder enfrentarlos”, afirma la agrónoma.

El material de estudio se depositó en bolsas ziploc y se dispuso en neveras a temperaturas de -20 oC, para conservar el ADN de los insectos presentes en las muestras.

Primero se realizó la extracción del ADN, el cual fue enviado a Corea del Sur para su secuenciación, que es la determinación del orden de la información genética heredable de los seres vivos. Hasta el momento se cuenta con 40 secuencias de trips.

Después se realizó la caracterización morfológica por medio de la observación microscópica del tamaño, el color, la posición de sedas (estructuras similares a pelos pequeños) y otros caracteres morfológicos del cuerpo.

La investigadora explica que “a partir de los datos recibidos se están utilizando programas como Genious, Mega y DnaSP para hacer un análisis bioinformático que permitirá precisar la especie de todos los ejemplares hallados, su ruta evolutiva y su variabilidad genética”.

Los trips son fuertemente atraídos por las flores y también atacan los cultivos de pimentón, tomate y habichuela, entre otros. Para la investigación se tomaron muestras de hojas, flores y frutos en fincas de 14 municipios del Valle del Cauca: Palmira, Cartago, Ulloa, Argelia, La Unión, Versalles, Yotoco, Trujillo, Alcalá, Sevilla, Caicedonia, Pradera, Cerrito y Jumbo.

“Elegimos estas localidades por su actual producción y su potencial en el sector. En el corto plazo planeamos ir a Buenaventura para recoger material de plantas silvestres para comparar las poblaciones de trips”, describe la agrónoma Sánchez sobre su investigación, dirigida por el profesor Jaime Eduardo Muñoz Flórez, de la U.N. Sede Palmira.

Medidas de manejo

Gracias a su clima y a la calidad de los frutos, Colombia tiene grandes ventajas para incursionar de una manera más robusta en la producción de aguacate. Sin embargo, si no se avanza en la formulación de medidas de manejo en torno a los trips ahora que la producción es de menor escala, las pérdidas podrían ser importantes a la hora de dar el salto a las “grandes ligas”, subraya la doctoranda Sánchez.

Agrega que cuando un cargamento de aguacate Hass llega a Estados Unidos –principal comprador en el mundo– pasa por exámenes exhaustivos de cuarentena: “allí buscan evitar el ingreso de nuevas poblaciones en sus cultivos. Si se detectan vestigios de presencia de trips, el cargamento se pierde y esto provoca graves consecuencias económicas para el productor”, advierte.

En un informe publicado en 1999 por Mark S. Hoddle y otros investigadores se reporta que en el estado de California (Estados Unidos) las pérdidas anuales por la afectación de trips en huertos de aguacate oscilaban entre los 7,6 y los 13,4 millones de dólares.

Noticia tomada de Agencia de Noticias UN

En pruebas de laboratorio, las nanopartículas de óxido de zinc lograron inhibir hasta en 96 % el crecimiento del hongo Colletotrichum spp., superando incluso los resultados alcanzados por productos fungicidas.

  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-01 01 654ef19d6f
  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-02 01 549aa86618
  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-03 01 fba347da37
  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-04 01 dc373c403f
  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-05 01 dba46e404a
  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-01 01 654ef19d6f
  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-02 01 549aa86618
  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-03 01 fba347da37
  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-04 01 dc373c403f
  • csm AgenciaDeNoticias-20190304-05 01 dba46e404a

“Se trata del nivel más alto de inhibición del crecimiento de este hongo alcanzado hasta el momento con nanopartículas de cualquier material. Los resultados de laboratorio reflejan que estas funcionan como una cura frente a la antracnosis (síntoma de enfermedad de las plantas de zonas calurosas y húmedas), a falta de las pruebas de campo”, destaca Lyda Patricia Mosquera Sánchez, candidata a doctora en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira.

Según explica, las nanopartículas (de tamaño inferior a 100 nm) de óxido de zinc atacan la pared y la membrana de las células del hongo, aumentan su producción de vacuolas, desequilibran sus organelos y así limitan sus posibilidades de crecimiento.

El hallazgo resulta importante por el impacto que provoca este hongo en los cultivos de todo el mundo, ya que generar necrosis y daños en las estructuras de hojas, tallos, frutos y flores interrumpiendo procesos de fotosíntesis, intercambio de gases y paso de nutrientes, entre otros. “Si no se aplican estrategias de control, el hongo puede provocar pérdidas de hasta el 60 % en los cultivos que coloniza”, advierte la investigadora.

Cuando se utilizaron las nanopartículas también se observaron cambios importantes en el patrón de crecimiento de Colletotrichum spp., pues habitualmente el hongo crece en forma circular, mientras que en las cajas Petri donde se aplicó el procedimiento lo hizo en forma ovalada y con relieve, como un mecanismo de defensa que, en últimas, no le permite desplegar su crecimiento normal.

Superó al fungicida químico

Para la investigación se tomaron cerca de 500 muestras de hojas con síntomas de afectación por el hongo en Cauca, Valle del Cauca y Huila, departamentos que actualmente le están apostando al mercado de café de alta calidad.

Los fragmentos de hoja se depositaron en un medio de cultivo PDA (papa, dextrosa, agar). Cuando se desarrollaron las estructuras reproductivas de los hongos, estos se separaron de las hojas y se trasladaron a un nuevo medio de cultivo para descartar la presencia de otros organismos fúngicos y bacterias.

Cada una de las cuatro cepas de hongo aisladas se dividió en partes iguales para comparar los resultados de cinco tratamientos diferentes: en el primero, que sirvió como testigo, no se realizó ninguna intervención; en el segundo se utilizó fungicida, y en los otros tres se aplicaron diferentes concentraciones de nanopartículas. Para cada uno de los tratamientos se realizaron cinco repeticiones para medir y obtener el promedio de sus indicadores.

Las nanopartículas utilizadas fueron proporcionadas por el grupo de investigación Ciencia y Tecnología de Materiales Cerámicos (Cytemac) de la Universidad del Cauca. “Para llevar el óxido de zinc al tamaño de nanopartícula se utilizan diferentes compuestos reactivos, tratamientos térmicos y procesos de agitación”, detalla la investigadora.

Mientras el fungicida químico logró inhibir el crecimiento del hongo en un 86 %, el tratamiento de mejor rendimiento con nanopartículas de óxido de zinc incrementó ese indicador a 96 %.

“El zinc es un nutriente para las plantas y forma parte de su proceso de desarrollo. Por ello, en teoría, sus nanopartículas generarían menos contaminación que las de óxido de titanio o de plata, las cuales se estudian hoy por su potencial antifungicida, antimicrobiano y bactericida”, revela la doctoranda Mosquera.

El paso siguiente de la investigación será medir la contaminación que podrían generar las nanopartículas de óxido de zinc en las plantas y su desempeño contra el hongo en condiciones de campo.

Según cifras del Censo Nacional Agropecuario de 2013, casi 1 de cada 3 hectáreas de café, como cultivo agroindustrial, se encuentra en el Valle del Cauca, Huila y Cauca. Así mismo, estos dos últimos departamentos ya cuentan con denominación de origen para sus cultivos de café de alta calidad.

La investigación fue dirigida por el profesor Jaime Eduardo Muñoz Flórez, de la U.N. Sede Palmira.

Noticia tomada de Agencia de Noticias UN

El sistema proporciona predicciones puntuales para áreas de 100 m2 y determina cuáles son los principales factores que inciden en los deslizamientos de las fincas dedicadas al cultivo de café.

  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-01 02 a7042f6360
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-02 02 6e31097d54
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-03 02 c174ea31d4
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-04 02 4c399d6b7f
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-05 02 65370774a2
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-01 02 a7042f6360
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-02 02 6e31097d54
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-03 02 c174ea31d4
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-04 02 4c399d6b7f
  • csm AgenciaDeNoticias-20190213-05 02 65370774a2

“Se trata de una herramienta cuantitativa importante para la prevención ante pérdidas que pueden sufrir las personas, los animales, las fuentes hídricas, los cultivos y las vías”.

Así lo afirma Luis Fernando Salazar Gutiérrez, candidato a doctor en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien adaptó e integró un modelo probabilístico y otro de base física para determinar la susceptibilidad (qué tan probable es que se presente) y la amenaza (cuándo podría ocurrir) de deslizamientos en lugares específicos.  

Para la investigación se tomaron como referencia registros de lluvias entre 1999 y 2000, y datos hasta 2016 sobre deslizamientos, pendiente y tipo de suelo, entre otras variables correspondientes al área de influencia de la quebrada La Mica, en el municipio de Pácora (Caldas).

A partir de esta información se crearon los modelos de simulación probabilística y física que predijeron la incidencia de los deslizamientos, para lo cual también se realizaron muestreos de suelos en campo mediante el programa R y la técnica de teledetección óptica LIDAR.

Al comparar los resultados que mostraron los modelos frente a la realidad, se comprobó que el sistema alcanzó un nivel de acierto del 74 %, tanto para susceptibilidad como para amenaza en las diferentes áreas.

Obra del hombre

Según el investigador, las principales causas de los movimientos de tierra pequeños son las intervenciones humanas en obras como la construcción de carreteras y algunas prácticas de producción agropecuaria.

Los riesgos son mayores en las zonas montañosas que en otros lugares del país, debido al predominio de pendientes y a temporadas de lluvias intensas, que en épocas como las del Fenómeno de La Niña aumentan hasta en un 40 %. De hecho, entre 2015 y 2018 murieron 536 personas y 28.000 más resultaron damnificadas por deslizamientos en territorios productores de café.

Según los modelos, los nueve factores más relevantes frente a la susceptibilidad son: el tipo de suelo agrícola; el tipo de roca que se encuentra bajo el suelo; la geomorfología (si es valle, cima o fuerte pendiente, por ejemplo); la distancia con respecto a fuentes hídricas; la distancia a fallas geológicas; la proximidad a las carreteras; la curvatura del terreno; la dirección del flujo de agua; y la altura sobre el nivel del mar.

Sin embargo, en relación con deslizamientos pequeños (que impactan sobre una superficie menor a los 450 m2), la acción humana es el principal factor detonante. “La construcción de carreteras, el establecimiento de cultivos con una gran cantidad de suelo sin cobertura vegetal y sin la presencia de árboles; y la ganadería extensiva son algunas de las prácticas que aumentan la susceptibilidad”, asegura el doctorando Salazar.

Árboles y arvenses, protectores

Como medidas a tomar que se pueden extraer de los resultados del modelo se destacan: destinar exclusivamente para conservación aquellos predios en los se reporte mayor probabilidad de amenaza, o, en caso de que sus propietarios dependan para su sustento de la producción de esos terrenos, implementar prácticas agroforestales.

Un ejemplo de esto es el establecimiento de cultivos en convivencia con árboles de diferentes alturas o estratos, pues así los suelos están protegidos del viento y la lluvia, que causan la pérdida de propiedades y le restan firmeza a la tierra. “Los árboles tienen raíces profundas que contribuyen a fijar el suelo y regulan los ciclos hídricos para que no haya excesos de agua”, explica el experto.

Otra recomendación es no retirar las malezas (arvenses nobles) que no compiten por nutrientes con los cafetales ni les causan daño alguno, para que los suelos no queden “desnudos” ante procesos de degradación.

El doctorando afirma que “en estudios anteriores hechos en Colombia no se habían utilizado estos modelos para las zonas cafeteras ni se habían aterrizado para obtener un rango de probabilidades. En nuestro proceso, el propio modelo estadístico determinó el peso que tenía cada variable a la hora de calcular la susceptibilidad, cuando antes esta tarea estaba a cargo de un experto, de una manera más subjetiva”.

La investigación, que sirvió como tesis de doctorado del investigador Salazar, fue dirigida por el profesor Juan Carlos Menjivar Flores, de la U.N. Sede Palmira.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

La identificación de sustancias y moléculas responsables de la defensa celular contra la “marchitez del aguacatero”, principal enfermedad del cultivo en más de 70 países, facilitaría el mejoramiento genético de las variedades comerciales.

  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-01 21aa688794
  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-02 ce8a48b6af
  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-03 d89873dbd5
  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-04 d2051a5b53
  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-05 f99b6c5268
  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-01 21aa688794
  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-02 ce8a48b6af
  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-03 d89873dbd5
  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-04 d2051a5b53
  • csm AgenciaDeNoticias-20181024-05 f99b6c5268


Enzimas, fitohormonas, polifenoles y ligninas de los aguacates activan mecanismos de defensa para enfrentar al microoorganismo patógeno Phytophthora cinnamomi Rands, responsable de la enfermedad.

Estos “defensores” fueron identificados por Óscar Julián Muñoz Rivera, doctor en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, junto con su equipo de trabajo, con el propósito de que, en adelante, los investigadores dispongan de más criterios científicos a la hora de evaluar la resistencia o la vulnerabilidad de cada variedad de aguacate frente al patógeno.

“Antes sí conocíamos variedades tolerantes del aguacate, pero no sabíamos por qué lo eran; ahora entendemos que lo son en la medida en que cuentan con estos marcadores y con sus mecanismos”, explica el experto.

Estas sustancias y moléculas también funcionan como amplificadores de señales y de concentraciones de compuestos como el ácido jasmónico y el ácido salicílico, que aportan evidencias de respuesta celular para determinar la tolerancia o la susceptibilidad de una variedad al patógeno.

Con estos hallazgos, en adelante los investigadores podrán estudiar los bancos de germoplasma –depósitos de recursos genéticos como las semillas– para identificar variedades tolerantes.

A partir de ello se podría iniciar un programa de mejoramiento genético para introducir características de defensa al realizar cruces con las variedades comerciales y reducir pérdidas en la producción.

Variedades susceptibles y resistentes

Hace alrededor de 10 años la “marchitez” empezó a atacar con fuerza la subregión tradicionalmente aguacatera de los Montes de María, en el Caribe colombiano. Según reporta el Instituto Colombiano Agropecuario, el patógeno llegó a afectar al 46 % de los árboles del cultivo, llevando a que entre 2013 y 2016 se perdiera la mitad de las plantas en las 7.000 hectáreas cultivadas.

Desde el suelo, el patógeno empieza atacando las células vivas de las raíces, y a través de la savia circula por toda la planta hasta causarle la muerte. La enfermedad es la más devastadora del cultivo de aguacate en el mundo, constituyéndose en un factor económicamente limitante de la producción en Australia, México, Sudáfrica, EE. UU. y otros 70 países.

Para la investigación se estudió y contrastó la respuesta al patógeno con dos variedades: el aguacate Hass, reportado como susceptible a la enfermedad; y el Duke 7, seleccionado como resistente. Se cultivaron 144 plantas, 72 por variedad, y en 96 de ellas se inocularon los patógenos, dejando las demás sin intervención, para que sirvieran como referencia “testigo”.

Justo después de la inoculación se tomaron las primeras muestras de las hojas de las plantas. Tras 24, 48 y 120 horas se repitió este proceso, para llevar el material colectado a congelación a -80 oC. “Queríamos detener la reacción de las plantas para evaluar, en ese momento, su estado y sus señales químicas de respuesta ante los patógenos. Establecimos una serie de protocolos que no existían para analizar marcadores bioquímicos en aguacate”, destaca el investigador.

Después de macerar las hojas con nitrógeno líquido, las muestras se llevaron a un cromatógrafo especializado de alta sensibilidad, que determina trazas muy pequeñas de hormonas y compuestos. 

Entre otros resultados, se encontró en el aguacate Duke 7 una mayor estabilización de radicales libres y una presencia importante de la enzima ascorbato peroxidasa, que favorece el reforzamiento celular y ayuda a mitigar el estrés oxidativo. En esta variedad también se identificó una mayor expresión de polifenoloxidasa y ligninas que actúan como reforzamiento de las paredes celulares.

“En el aguacate Hass se reportaron respuestas bajas por ácido jasmónico, y además una mayor acumulación de peróxido de hidrógeno, que tiende a intoxicar la planta e inducir al estrés oxidativo”, afirma el experto.

La investigación se realizó con la dirección de los investigadores Ever Antoni Rueda y Jaime Eduardo Muñoz, profesor asociado de la U.N. Sede Palmira.

Noticia tomada de Agencia de Noticias UN.

Últimas noticias

Últimas noticias

Últimas noticias

Últimas noticias