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Este proyecto busca implementar el aprendizaje de lenguas extranjeras en los estudiantes de pregrado y posgrado de la sede, con el fin de fomentar su internacionalización y mejorar sus competencias para enfrentar las pruebas Saber Pro.

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La sección de Prácticas y Pasantías de la Universidad Nacional de Colombia - Sede Palmira informa a los estudiantes de los siete programas académicos de la Sede que se encuentra abierta la convocatoria para realizar prácticas y pasantías para el semestre 2020-2. 

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A raíz de la cuarentena obligatoria preventiva que atraviesa el país a causa del Covid-19, la Biblioteca UNAL Sede Palmira se ha adaptado para continuar prestando sus servicios y apoyar a la comunidad académica. Las acciones incluyen talleres en recursos bibliográficos y acompañamiento en la búsqueda de material bibliográfico. 

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Cinco egresados de la Sede Palmira fueron declarados ganadores de la versión XXIX del Concurso Mejores Trabajos de Grado de pregrado de la Universidad Nacional de Colombia. 

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El sistema proporciona predicciones puntuales para áreas de 100 m2 y determina cuáles son los principales factores que inciden en los deslizamientos de las fincas dedicadas al cultivo de café.

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“Se trata de una herramienta cuantitativa importante para la prevención ante pérdidas que pueden sufrir las personas, los animales, las fuentes hídricas, los cultivos y las vías”.

Así lo afirma Luis Fernando Salazar Gutiérrez, candidato a doctor en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien adaptó e integró un modelo probabilístico y otro de base física para determinar la susceptibilidad (qué tan probable es que se presente) y la amenaza (cuándo podría ocurrir) de deslizamientos en lugares específicos.  

Para la investigación se tomaron como referencia registros de lluvias entre 1999 y 2000, y datos hasta 2016 sobre deslizamientos, pendiente y tipo de suelo, entre otras variables correspondientes al área de influencia de la quebrada La Mica, en el municipio de Pácora (Caldas).

A partir de esta información se crearon los modelos de simulación probabilística y física que predijeron la incidencia de los deslizamientos, para lo cual también se realizaron muestreos de suelos en campo mediante el programa R y la técnica de teledetección óptica LIDAR.

Al comparar los resultados que mostraron los modelos frente a la realidad, se comprobó que el sistema alcanzó un nivel de acierto del 74 %, tanto para susceptibilidad como para amenaza en las diferentes áreas.

Obra del hombre

Según el investigador, las principales causas de los movimientos de tierra pequeños son las intervenciones humanas en obras como la construcción de carreteras y algunas prácticas de producción agropecuaria.

Los riesgos son mayores en las zonas montañosas que en otros lugares del país, debido al predominio de pendientes y a temporadas de lluvias intensas, que en épocas como las del Fenómeno de La Niña aumentan hasta en un 40 %. De hecho, entre 2015 y 2018 murieron 536 personas y 28.000 más resultaron damnificadas por deslizamientos en territorios productores de café.

Según los modelos, los nueve factores más relevantes frente a la susceptibilidad son: el tipo de suelo agrícola; el tipo de roca que se encuentra bajo el suelo; la geomorfología (si es valle, cima o fuerte pendiente, por ejemplo); la distancia con respecto a fuentes hídricas; la distancia a fallas geológicas; la proximidad a las carreteras; la curvatura del terreno; la dirección del flujo de agua; y la altura sobre el nivel del mar.

Sin embargo, en relación con deslizamientos pequeños (que impactan sobre una superficie menor a los 450 m2), la acción humana es el principal factor detonante. “La construcción de carreteras, el establecimiento de cultivos con una gran cantidad de suelo sin cobertura vegetal y sin la presencia de árboles; y la ganadería extensiva son algunas de las prácticas que aumentan la susceptibilidad”, asegura el doctorando Salazar.

Árboles y arvenses, protectores

Como medidas a tomar que se pueden extraer de los resultados del modelo se destacan: destinar exclusivamente para conservación aquellos predios en los se reporte mayor probabilidad de amenaza, o, en caso de que sus propietarios dependan para su sustento de la producción de esos terrenos, implementar prácticas agroforestales.

Un ejemplo de esto es el establecimiento de cultivos en convivencia con árboles de diferentes alturas o estratos, pues así los suelos están protegidos del viento y la lluvia, que causan la pérdida de propiedades y le restan firmeza a la tierra. “Los árboles tienen raíces profundas que contribuyen a fijar el suelo y regulan los ciclos hídricos para que no haya excesos de agua”, explica el experto.

Otra recomendación es no retirar las malezas (arvenses nobles) que no compiten por nutrientes con los cafetales ni les causan daño alguno, para que los suelos no queden “desnudos” ante procesos de degradación.

El doctorando afirma que “en estudios anteriores hechos en Colombia no se habían utilizado estos modelos para las zonas cafeteras ni se habían aterrizado para obtener un rango de probabilidades. En nuestro proceso, el propio modelo estadístico determinó el peso que tenía cada variable a la hora de calcular la susceptibilidad, cuando antes esta tarea estaba a cargo de un experto, de una manera más subjetiva”.

La investigación, que sirvió como tesis de doctorado del investigador Salazar, fue dirigida por el profesor Juan Carlos Menjivar Flores, de la U.N. Sede Palmira.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

Viernes, 29 Marzo 2019 03:07

Buenaventura, quedado en gobierno digital

Mientras que el Índice de Gobierno Digital de los 10 principales municipios del departamento del Valle se encuentra en un promedio de 69 puntos sobre 100, la calificación de la ciudad portuaria es de 62.

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En “gestión de la seguridad y la privacidad de la información de los usuarios en línea” obtuvo una calificación de 52 puntos, lejos de los 64 alcanzados por el promedio departamental. 

“Buenaventura no cuenta con ninguno de los sellos de excelencia que premian el uso de las tecnologías de la información (TI) para prestar trámites y servicios ciudadanos, para la rendición de cuentas y la apertura de datos de la administración pública ni para la gestión de la infraestructura tecnológica, con el agravante de que este Distrito Especial es relevante económicamente”. 

Así lo advierte el investigador Gilber Corrales Rubiano, magíster en Administración de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, quien estudió la evolución del concepto de gobierno en línea en el país, la implementación de las políticas en torno al tema en el Valle del Cauca y los principales obstáculos para concretarlo. 

Según explica, lejos de limitarse a los resultados de la última evaluación realizada por el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTic), este rezago se hace evidente a lo largo de todo el periodo abordado por la investigación, entre 2008 y 2017. 

En contraste, Tuluá, Buga y Cali se han destacado por sus propios portales de datos abiertos, herramientas que permiten informarles a los ciudadanos sobre la destinación y ejecución de los recursos, lo que favorece la transparencia del gobierno local. 

Lo que falta 

Para el análisis de los resultados del Índice se tomó una muestra a 10 municipios del departamento que representaran las siete categorías de entidades territoriales. 

Finalmente se contactó a los encargados de las TI en algunos de estos municipios para recoger más información por medio de entrevistas, proceso en el que se identificaron grandes limitantes para implementar el gobierno digital, como la falta tanto de presupuesto como de recursos humanos y técnicos en los territorios. 

“Así mismo, se puso de manifiesto una falta de rigurosidad y control en la gestión de la información física y digital, factor que podría tener implicaciones en la privacidad de los datos de los usuarios, como se evidencia recientemente en el bajo reporte de las entidades públicas al Registro Nacional de Bases de Datos (RNBD)”, asegura el magíster. 

En el caso particular de Buenaventura, durante la investigación no hubo respuesta de los encargados de las tecnologías a la hora de concertar la entrevista. 

Tras un modelo diferencial 

Teniendo en cuenta los diferentes decretos expedidos alrededor de la estrategia de gobierno en línea, el investigador concluye que la apuesta por utilizar las TIC para construir un Estado más eficiente, transparente y participativo, se ha mantenido desde el mandato presidencial de Andrés Pastrana (1998-2002). 

Sin embargo la concepción y la evaluación del gobierno digital ha venido incorporando y modificando diferentes criterios, dentro de los que se encuentran la disponibilidad de la información, la interacción con usuarios en portales digitales, los trámites que se pueden realizar en línea, los mecanismos de participación por medios digitales, los servicios, la gestión interna y la seguridad de la información. 

Candelaria, el más adelantado 

En esa línea, Candelaria es el municipio del Valle del Cauca más destacado en el Índice para el periodo de estudio, muy por encima del promedio departamental y superando incluso a Cali. 

No obstante, el magíster defiende que esta evaluación se debe hacer de manera más diferencial para cada municipio, porque la cantidad de información que manejan y sus contextos no son iguales: “en algunos territorios existen limitaciones de recursos y conectividad que dificultan la implementación de un gobierno digital. El modelo no debería ser el mismo para todos, como lo ha señalado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)”. 

Por otro lado, considera que el Índice de Gobierno Digital debería incorporar otras fuentes de información además de los informes reportados por cada municipio. Un ejemplo de tales fuentes alternativas está en los sellos de excelencia otorgados por el MinTic y los datos abiertos publicados en diferentes portales. 

“De lo contrario, la evaluación del Índice dependería exclusivamente de la labor del funcionario encargado del reporte. Es por eso que hace falta automatizar algunos procesos para aproximarlos a la realidad. Por ejemplo, pese a que Tuluá es líder en reporte de datos, su calificación no lo evidenció en 2015 ni 2016”, explica.

Tomada de Agencia de Noticias UN.

Se trata de un aforador que permite controlar el gasto de agua en canales de riego, lo cual ofrece información valiosa para el uso eficiente y ahorro de este recurso.

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Julián Rodríguez Soto y Angie Melissa Paz Sepúlveda, ingenieros agrícolas de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, explican que el dispositivo, que tendría un costo aproximado de 60.000 pesos, está elaborado a partir de un tubo PVC y un sensor de código abierto.

El ingeniero Rodríguez señala que las autoridades ambientales les exigen a los agricultores hacer seguimiento a la cantidad de agua que están gastando. “En muchos casos ellos no encuentran dispositivos con un precio a su alcance para cumplir con este requerimiento, por lo que acuden a métodos menos rigurosos. Nosotros buscamos proveer un aforador preciso, portable y de bajo costo”. 

El aforador, instrumento de medición del agua, se instala en canales de riego de cultivos. El líquido fluye a través de este y es entonces cuando el sensor puede medir la columna de agua –energía del flujo.

A partir de este dato, y siguiendo un modelo matemático desarrollado por el profesor Hernán Rojas, de la U.N. Sede Palmira, se puede determinar en litros por segundo el caudal que se está empleando.

El ingeniero Rodríguez destaca que “las mediciones del aforador elaborado no se ven afectadas por la acumulación en su interior de partículas sólidas que llegan a través del agua, lo que ocurre con mucha frecuencia en aforadores comerciales”.

Un control al gasto

En el Valle del Cauca el 80% de los cultivos son regados con métodos convencionales, en los que el agua sale de canales y tubos para fluir en los predios por la fuerza de la gravedad, bajando por una pendiente. En estos procesos hay más posibilidades de utilizar cantidades excesivas de agua en comparación con métodos como el de goteo, en el que un sistema de tuberías lleva el agua a la zona de influencia de las raíces, o el de la aspersión, en el que el líquido llega al cultivo en forma de “llovizna localizada”.

“La agricultura es el sector del mundo en el que se gasta mayor cantidad de agua. Por ello debemos saber con cuánto estamos regando nuestros cultivos y qué tanto estamos drenando, para hacer el seguimiento y no emplear más de lo que realmente se requiere”, asegura el investigador Rodríguez.

Gracias a dispositivos como el aforador los agricultores pueden llevar un registro del caudal con el que sus cultivos se desarrollan de manera óptima en temporadas secas y de lluvias, para contar con un valor de referencia. Así mismo los campesinos podrían comparar con sus vecinos la cantidad de agua que gasta cada uno y a partir de ello llegar a conclusiones sobre posibles excesos y a decisiones sobre regulaciones en los flujos.

Un modelo para cualquier canal

El modelo matemático del profesor Rojas expresa la relación entre la columna de agua y el caudal. Los ingenieros desarrollaron una serie de experimentos de laboratorio para aplicar ese modelo en dicho cálculo, bajo cuatro condiciones diferentes de canal de riego en cuanto a las medidas talud (ángulo que forman las paredes del canal) y las relaciones de contracción (proporción entre el ancho del canal y el diámetro del aforador).

Para verificar el buen funcionamiento del aforador y la precisión de los modelos matemáticos, los investigadores trabajaron en simulaciones con un canal especializado, provisto de un contador de agua y de paredes móviles para variar las dimensiones. “Extrajimos alrededor de 10.000 datos de mediciones que pasamos a tablas de Excel. En el proceso encontramos que los valores de caudal alcanzados con el aforador y las ecuaciones tenían un margen de error de solo el 3 % en comparación con los datos que arrojaba el contador de agua”, destaca la ingeniera Paz.

Según afirma, la investigación permitió comprobar que el modelo matemático puede ser aplicado en el cálculo de caudales de canales de diferentes medidas. A partir del modelo se pueden obtener las ecuaciones que correspondan a cada talud o a cada relación de contracción.

Noticia tomada de Agencia de Noticias UN.

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