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La U.N. inaugura nodo para ingreso de estudiantes de Chocó

Durante sus dos primeros semestres de estudio, 24 alumnos provenientes de zonas afectadas por el conflicto armado en el departamento serán apoyados con el costo de la matrícula, el alojamiento, la alimentación y el acompañamiento psicosocial y lúdico.

“Por lo general todo lo que se consume en el Chocó es traído de otros departamentos, porque aquí casi no hay empresas. Tenemos mucha tierra pero no le damos uso. Vengo a aprender con la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) para fomentar el desarrollo empresarial y económico de mi comunidad”, asegura Yarleidy Murillo Mosquera, estudiante de la U.N. admitida en el programa de Economía.

Ella y otros 23 jóvenes forman el primer grupo de estudiantes del Nodo Tadó-Chocó de la U.N., dirigido a personas de este municipio y de otros aledaños como Lloró, Río Quito, Unión Panamericana, Atrato, Cantón de San Pablo y Cértegui. Sin embargo, por la difícil situación de seguridad que se vive en esta zona por cuenta del conflicto armado, inicialmente el Nodo no se impartirá en ese territorio.

Así, hasta diciembre de este año los estudiantes cursarán en la U.N. Sede Palmira los dos primeros semestres de su carrera empezando por las asignaturas de matemáticas básicas, lectoescritura, inglés y la cátedra de inducción a la vida universitaria. A partir de enero de 2020 continuarán su programa académico en las sedes de la U.N. a las que se presentaron originalmente.

El proceso que inicia es el resultado de un esfuerzo conjunto entre la U.N. Sede Tumaco –que aportará gran parte los recursos económicos y la logística– y la U.N. Sede Palmira, que pondrá a disposición sus instalaciones y su equipo de docentes y profesionales, en alianza estratégica con el Ministerio de Educación Nacional, que abrió una convocatoria con la que se obtuvieron otros recursos necesarios.

Según explica la profesora Amanda Lucía Mora, directora de la U.N. Sede Tumaco - a cargo del nodo - , se decidió trasladar temporalmente el Nodo al campus del Valle del Cauca por las similitudes culturales propias de la región, además de tener las mismas condiciones climáticas y proximidad, entre otros factores que facilitan la adaptación.

Los estudiantes asistirán a las clases por la mañana y en las tardes recibirán acompañamiento académico por parte de profesores seleccionados como tutores. Además se hospedarán en un lugar que queda a 10 minutos a pie del campus, por lo que no tendrán gastos de transporte.

En cuanto al componente de recreación, los jóvenes podrán asistir a los módulos deportivos y culturales de la U.N. Sede Palmira, y los fines de semana tendrán actividades lúdicas programadas específicamente para ellos.

“La U.N., como primer ente de educación superior del país, tiene el compromiso social y la misión de formar a los profesionales del futuro, propendiendo por la inclusión y la equidad. Por ello debemos seguir trabajando para lograr mayor cobertura en el territorio colombiano”, asegura la profesora Mora.

Agrega que el Nodo es una iniciativa enmarcada dentro del proceso de paz acordado entre el Gobierno y las FARC, en la medida en que acerca oportunidades de educación superior a un territorio golpeado por el conflicto armado.

Según un informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, en 2018 se presentaron 13 desplazamientos masivos en el Chocó, que afectaron a 450 familias y 1.870 personas. La guerra entre el ELN y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia en las zonas antes controladas por las FARC ha tenido a la población en medio del fuego cruzado, generando riesgos de reclutamiento forzado, entre otros impactos.

Aporte en doble vía

El pasado viernes 12 de abril, los 24 nuevos estudiantes fueron recibidos en el Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón por un grupo de alumnos que ingresaron a la Universidad a través del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama), que permite que los jóvenes de regiones periféricas cursen allí los semestres iniciales de la carrera para luego incorporarse a otras sedes.

Después del primer encuentro, los jóvenes se desplazaron al campus, donde recibieron la bienvenida de directivos y otros estudiantes que estaban terminando su semana de inducción.

“Es un proceso que funciona en doble vía. Estos jóvenes aportarán a la riqueza cultural de la U.N. Sede Palmira, fundamental para la formación integral de todos nuestros estudiantes. Existe una enorme ganancia en reconocer la diversidad cultural, valorarla, aprenderla y vivirla”, afirma la profesora Luz Stella Cadavid, vicedecana Académica de la Facultad de Ingeniería y Administración de la U.N. Sede Palmira.

En esa línea, la docente destaca el hecho de que la Sede cuenta con estudiantes provenientes de una amplia gama de zonas del país. De hecho, 79 de los 403 estudiantes admitidos para el periodo 2019-I en la U.N. Sede Palmira ingresaron a través del Peama, es decir casi uno de cada cinco.

La directora Mora manifiesta que para el próximo año la U.N. tiene proyectados 50 cupos para los aspirantes oriundos de los municipios de influencia del Nodo Tadó-Chocó.

“El proyecto es esa oportunidad que necesitamos las personas que no teníamos esa puerta abierta. Te dan herramientas para aprender y replicar en esas comunidades que han sido afectadas”, declara la estudiante Murillo.

En la implementación del Nodo también trabajó, entre otros docentes y profesionales, el profesor John Joseph Selvaraj, director del Instituto de Estudios del Pacífico.

Tomado de: Agencia de Noticias UN.

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