Escudo de la República de Colombia

Una abanderada de la lucha contra el cambio climático

Una joven de 24 años, raizal de la Isla de Providencia y egresada del programa de Ingeniería Ambiental, hace parte del primer grupo de jóvenes colombianos que interpusieron una tutela sobre el Cambio Climático y Generaciones Futuras en América Latina. 

  • YURSHELL
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Yurshell Yanishey Rodríguez Hooker desde muy pequeña se inclinó por la protección del medio ambiente, procedente de un lugar que la acogió bajo un ambiente natural, poseedor de la tercera barrera arrecifal más grande del mundo y ecosistemas muy variados.

Desde que estaba en el colegio hizo parte de grupos ecológicos, conforme fue creciendo, hizo parte de grupos de monitoreo de las playas y realizó sus prácticas de grado 11° en el Parque Nacional Natural Old Providence McBean Lagoon como guía turística. “Desde mi formación siempre tuve consciencia que el medio ambiente había que cuidarlo”.

En el año 2000 la UNESCO denominó Reserva Mundial de Biósfera a la Isla de Providencia, el Archipiélago de San Andrés y Santa Catalina, llamada “Seaflower”, hecho del cual esta joven fue testigo. Una categoría que se le da a ciertas zonas para la conservación de la biodiversidad con uso sostenible, el desarrollo económico, la investigación y la educación.

Entre otros sucesos no tan amables, recuerda el Huracán Beta acontecido en el 2005, un evento fuerte para la comunidad que causó grandes daños estructurales en la isla, además, un hecho que le permitió conocer la vulnerabilidad de esta zona y preocuparse aún más por ella.

Entonces, ingresó a estudiar a la Universidad Nacional de Colombia como beneficiaria del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (PEAMA), realizó los dos primeros semestres académicos en la Sede Caribe y luego se transfirió a la Sede Palmira. Un acontecimiento retador para ella principalmente por el idioma, pues en su isla se habla creole o inglés.

Su interés lo fue enfocando a temas socio ambientales, expresa, “el ambiente también compone al ser humano, somos parte del ambiente y somos naturaleza. Todas las dinámicas del entorno hay que mirarlas con la visión más sistémica del asunto, como un todo, cómo un elemento interacciona y modifica al otro”.

En el año 2017, Dejusticia, un centro de estudios jurídicos y sociales localizado en Bogotá la contactó para reunirse con otros jóvenes del país y dialogar en torno a los efectos del cambio climático. Durante ese encuentro tejieron la idea de interponer una tutela a la Presidencia de la República y otros entes administrativos para defender el compromiso adquirido por el gobierno de reducir la tasa de deforestación, causa principal de generación de CO2 y así garantizar a las generaciones actuales y futuras el respeto a los derechos fundamentales.

Aunque falló en primera instancia, los jóvenes decidieron impugnar y esta vez, buscaron más información para darle peso argumentativo a la tutela, recibieron apoyo de personas y académicos de varias universidades, de organismos y referentes en el tema. “El cambio climático te afecta en todas las dimensiones y te vulnera todos tus derechos. Nosotros como jóvenes debemos apropiamos, apersonamos de estas situaciones y de nuestros derechos”.

Luego de impugnar, la tutela se resolvió a favor de los jóvenes y se dictó la Sentencia 4360 - 2018 (5 de abril 2018) donde se ordenaba a la Presidencia y demás autoridades el tomar medidas a corto, mediano y largo plazo para reducir la tasa de deforestación. Además, comenta Yurshell que se declaró a la Amazonía como sujeto de derecho, un plus que obtuvieron con la interposición de ese acto jurídico.

Las participaciones en espacios de diálogo y discusión no se quedan ahí, en el mes de agosto del presente año los jóvenes accionantes estuvieron en la 3ra Cumbre de Sostenibilidad en Bogotá. También, con ayuda de DeJusticia recolectaron alrededor de 100.000 firmas a través de change.org  y las radicaron ante el Congreso con el objetivo de mejorar la tasa de deforestación propuesta por el gobierno, y no menos importante, estuvieron nominados en el 2018 al reconocimiento internacional Children’s Climate Prize en Estocolmo por la iniciativa de la tutela.

“Cada uno de nosotros hacemos procesos pedagógicos con la comunidad, un activismo que consiste en hablar al gobierno con las mismas palabras que ellos nos hablan a nosotros, generar una transformación desde los escenarios de las tomas de decisiones, usando nuestros mecanismos como ciudadanos para defendernos. Es que el hombre se quiere ver tan desintegrado de la naturaleza y a fin de cuentas es lo que más necesitamos para sobrevivir”, resalta Yurshell.

Esta joven, continúa formándose y participando de la mayor cantidad de escenarios posibles que le permitan aprender y conocer más sobre el cambio climático, entre ellos estuvo también el VII Taller Global de Investigación – Acción, un evento que reunió a jóvenes de Asia, África y Latinoamérica y en el cual obtuvo uno de los dos cupos disponibles para Colombia.

Entre sus proyectos visiona el empoderamiento de comunidades para la protección de los ecosistemas a través de sus saberes ancestrales, “la vida tiene un tramaje tan lindo y tan interesante que cuando tú desequilibras algo desencadenas tantas cosas, entonces la idea es volver a esos saberes, a todas estas relaciones ecosistémicas para comprender el equilibrio y aprender de ahí para adaptarnos, mirar los ecosistemas como aliados, eso lo aprendí de la isla”.

A Yurshell no le gusta definirse como activista, pues siente que la defensa del medio ambiente es algo que nace de su ser, de su naturaleza, por ello, también canta en una banda donde las letras de sus canciones hablan de la naturaleza, de los páramos, del mar, de una acto tan simple y tan bondadoso como montar en bicicleta. “Desde todos los escenarios y aspectos de mi vida trato de vivir esto porque es algo que me nace desde adentro, replicarlo y compartirlo para que nos sumemos a esta consciencia de la crisis global”.

Actualmente, continúa trabajando en proyectos de su interés, aprendiendo, generando información y en sus prioridades siempre está la isla. Cursa el primer año de la maestría en Ingeniería Ambiental en la UNAL Sede Palmira y como si fuera poco, recién acaba de ser merecedora a la beca por excelencia académica.

Visto 1300 veces Modificado por última vez en Jueves, 16 Abril 2020 18:53