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Las organizaciones deben contribuir al fomento y la capacitación para el emprendimiento y la no discriminación.

Así lo plantean las estudiantes de Administración de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, Ana Milena Martínez y Viviana Ramos, integrantes del Grupo de Estudios Neoinstitucionales (GEN), con base en una investigación que realizaron sobre el tema.

La responsabilidad social organizacional (RSO) abarca dimensiones de la sostenibilidad económica y ambiental, además aporta al desarrollo de la comunidad y el entorno.

En el momento histórico por el que cruza el país, la responsabilidad social es clave para la generación de empleo y el consecuente impacto positivo en las comunidades.

Especialmente en lo económico las empresas pueden ampliar el alcance de su RSO en un escenario de posacuerdo. Al respecto, los teóricos indican que estas organizaciones juegan dos roles fundamentales: el emprendimiento y la empleabilidad.

El primero está basado en dar a las víctimas del conflicto la oportunidad para generar ideas de negocio. Respecto a esto, la capacitación es fundamental en la creación de proyectos productivos, pues se entrega el conocimiento para que las personas tengan las bases necesarias para emprender un proyecto. En tal sentido, se les debe guiar en la formulación y brindarles apoyo financiero, para que sean dueñas de sus microempresas y se conviertan posteriormente en generadoras de empleo.

Según las estudiantes, este debe ser un trabajo mancomunado en el que se promuevan convenios con diferentes organizaciones.

El segundo rol se enfoca en la empleabilidad, es decir, en que las organizaciones incluyan dentro de sus estructuras empresariales a los diferentes actores que fueron parte del conflicto: víctimas y desmovilizados.

Este contribuye a la no discriminación, pues ya reintegrados los desmovilizados y las víctimas del conflicto en la vida civil deben tener nuevas posibilidades de reconstruir sus vidas. “Por lo general son personas que no han cursado muchos niveles educativos, pero la asignación de un puesto les brinda la oportunidad de superarse y trasformar esa realidad”, explica la estudiante Ramos.

La dimensión ambiental es transversal a todo ese proceso de fortalecimiento social y económico. En el caso del departamento del Valle del Cauca, el potencial está en proyectos enfocados en el campo, tales como la restauración y conservación de cuencas hídricas y zonas forestales, y la producción agrícola y pecuaria sostenible.

Vacíos informativos

Las futuras administradoras plantean que pese a que los autores han hablado mucho sobre RSO, se desconoce desde la teoría cómo aplicar estrategias en el escenario de posacuerdo que vive Colombia. Igualmente, la pedagogía ha sido limitada, por lo que muchos empresarios del país no conocen los mecanismos con los que pueden aportar al proceso de construcción de la paz.

El reto de las organizaciones, según lo advierte la estudiante Martínez, es la capacitación, no solo de víctimas y victimarios, sino también de los miembros de las organizaciones, para que conozcan cómo pueden apoyar a las comunidades y prepararse para trabajar con personas que han sido vulneradas.

La investigación es dirigida por el profesor de la U.N. Sede Palmira, Carlos Tello Castrillón, y se presentará en el congreso “Reflexiones sobre Administración: Tendencias actuales de investigación Administrativa".

Tomado de Agencia de Noticias UN.